Mendoza Lunes, 5 de marzo de 2018

Emoción y felicidad en la familia de la nueva Reina Nacional

A Julieta Lagos le falta su mamá, que falleció hace cuatro años y siempre está en el recuerdo de la flamante soberana, quien con su papá y su hermana, forma una familia muy unida

Se levantó y se fue. Él y el "batallón, que somos". Hace más de 10 días que no veía a su hija mayor y ya era momento de abrazarla. No están acostumbrados a estar separados. "Vamos siempre juntos. Hemos salido siempre juntos de vacaciones. Ellas hasta me acompañan a pescar".Javier tiene 49 años y una hija Reina. Pero tiene bastante más. Tiene una unión profundísima con sus dos hijas, Julieta (21, desde la madrugada de ayer Reina de la Vendimia 2018) y Florencia (18), que han forjado desde la dificultad, el acompañamiento e, incluso, el dolor.Cuando Julieta tenía 6 años, le detectaron a su madre, Carina Tur, cáncer de mamas. "Estuvo 11 años en tratamiento y resistió tanto porque era una luchadora".Ayer Javier se despertó en su casa de Rivadavia y se fue. Fue a la capital. Quería ver a su hija en algún momento, entre medio de las actividades poscoronación. Lo logró minutos antes de las 19, contó aliviado: "Recién la pude ver 5 minutos, cuando salió del Club Regatas. No pude hablar mucho, porque todos la querían saludar, pero la vi. Después vino la gente de seguridad y se la llevó... Me voy a tener que acostumbrar a esto... Hay que aceptar que los pajaritos vuelan".Javier es amable, cortés y habla con una profunda calma. La calma de los que han aprendido a los sopapos a pelearle a la vida y sonreír al mismo tiempo. "Al menos ella (su esposa) pudo ver a sus dos hijas cumplir 15 años. Murió un mes y medio después de que se los festejáramos a Florencia, la menor", dice. "Ellas siempre supieron lo que le pasaba a su madre. Siempre les dijimos la verdad. Eso las ayudó a prepararse y a superar todo", cuenta.Pero la vida siempre compensa. Julieta -Juli le dicen los amigos que hay desperdigados por todo el Este-fue buena estudiante y muy activa. A los 15 comenzó danza y después se inclinó por la práctica del vóleibol. "Es su pasión", cuenta su padre."Julieta es auténtica, siempre. Es tal cual la vieron anoche en la fiesta. Nunca finge. Se muestra tal cual es", define.Javier tenía un comercio de informática. Durante los últimos tiempos de la enfermedad de su mujer, trasladó todo a su casa "para poder atenderla" y se puso a estudiar para transformarse en agente de seguros. Ahora esa es su profesión.A Javier le gustan la pesca y el mar. A pesar de que sus hijas ya están encaminando una vida independiente, él reconoce: "Siempre salimos juntos de vacaciones y ellas me acompañan a todos lados, incluso, a pescar". Y también Javier hace lo mismo con sus hijas. Hasta cuenta: "Las amigas de mis hijas prácticamente son también amigas mías".El novioJulieta y Emmanuel Cirrincione son novios hace 3 años. "Es un muy buen chico", dice el padre de la Reina Nacional de la Vendimia."Cuando tenía 14 años se radicó en Buenos Aires, porque lo incorporó Vélez Sarsfield". Emma es arquero y el año pasado integró el equipo de reserva que salió subcampeón "y tuvo la segunda valla menos vencida".Ahora juega en Godoy Cruz y esto les ha permitido a los novios tener un contacto más frecuente.Javier Lagos dice que él acompañará a Julieta siempre que lo necesite "para que llegue a donde quiera llegar, a lo más alto". Dice que está seguro de que "siempre será la misma persona".Javier está tranquilo. Sabe que será un año especial, de viajes, de compromisos, pero que Julieta siempre será Julieta. Y eso es suficiente.