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Dos denunciantes contaron lo que vivieron y el motivo por el cual la denunciaron. El abogado de la defensa realizó una maniobra judicial que podría dejar afuera de la causa a la fiscal.

"Ella mandaba a que usurparan las casas", afirmó uno de los denunciantes contra Nélida Rojas

"Ella los mandaba a que usurparan las casas". Nélida Rojas, la líder de Tupac Amaru en , tiene 24 causas en su contra. Las denuncias contra ella son varias y en las últimas semanas, la fiscal Gabriela Chaves ha ido acumulando pruebas en su contra. Mientras tanto, los denunciantes siguen haciendo conocer su versión de los hechos y el abogado de la líder de la organización realizó una maniobra que podría dejar afuera de la causa a la letrada.

El modus operandi

Tupac Amaru, según sospecha la Justicia y han confirmado desde el Banco Nación, manejó cientos de millones de pesos solamente en Mendoza.

En medio de una crisis habitacional, la organización se había colocado como una alternativa importante para acceder al techo propio, con cuotas muy bajas pero también con otros requisitos, y según los denunciantes, bajo algunos riesgos importantes.

"Yo cumplí con todos los requisitos que me pedían. Fui a marchas, pagué las cuotas, los viajes, los bingos. Un día no pude asistir a una asamblea por cuestiones de salud y mi delegada me informó que Nélida Rojas me dejaba afuera", explicó Milena Gómez, la primera denunciante a Canal 7.

La denuncia de Gómez fue en el 2015. Tras recibir el comunicado de su delegada, la mujer tomó una decisión que cambiaría todo: decidió irse a vivir a, la que ella consideraba, su casa.

"Se trabajaba en las viviendas, se era sereno, había mucho sacrificio", explicó Gómez. "Yo ya tenía la llave de mi casa y decidí que me venía a vivir porque tenía el techo, las ventanas y las puertas. No la iba a perder como muchos de mis compañeros que quedaron afuera. Ella manejaba el listado del municipio como se la daba la gana. Vendía las casas y por cualquier motivo sacaba a la gente".

Esa decisión de Gómez terminó en una denuncia en su contra por usurpación de la vivienda. Seis meses después, una resolución judicial saldría a su favor.

"Nosotros tuvimos una casa y la señora Nelly Rojas me la quitó", explicó Pedro Raneti a canal 7 desde el mismo barrio Tupac Amaru II.

"Ya le había puesto cerámicos, las puertas, las rejas. Un día me llamó la delegada y me dijo que debía entregarle las llaves, que ya no era mi casa".

Raneti, igual que Gómez, repite que entre los requisitos obligatorios para tener la vivienda, estaba el ir a marchas, a manifestaciones y a las reuniones de la organización.

"Ella decía que nadie la podía manejar, que tenía mucho poder, que ella no iba a tener problemas. Fuimos al Instituto Provincial de Vivienda (IPV), tuvimos que hacer las denuncias y siempre me decían que no se podía hacer nada, que ella había cambiado los papeles. Estuvimos peleando y yendo al municipio hasta que accedió a darme otra casa", explica Raneti.

Pero no toda solución es completa. La casa que le dieron a Raneti, según explicó, no estaba terminada: "Le faltaba todo, prácticamente era empezar de nuevo".

"Un día la veo (a Nélida Rojas) pasar con veinte personas caminando y señalando casas. A los 15 minutos esas mismas personas, con una maza y una barreta pasan rompiendo las puertas de casas que ya tenían dueño, ellas las mandaba a que usurparan las casas".

Maniobra judicial

En las últimas horas se conoció una maniobra judicial para que la fiscal Gabriela Chaves se tenga que apartar de la causa.

El abogado de Nélida Rojas, Alfredo Guevara, nombró como co-defensor a Héctor Chavez, padre de la fiscal. Aunque padre e hija no tienen relación, este ya sería motivo de recusación, por lo que la fiscal podría verse obligada a inhibirse de la causa, quedando afuera, de ese modo, la funcionaria judicial que ha llevado adelante la investigación y que ordenó la detención de la líder de Tupac Amaru.

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