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El jueves pasado en Mendoza se generó la demanda máxima por la ola polar en todo el país, aunque no se superó el récord de julio. Artefactos para calefaccionar, los que más consumen.

El uso de estufas eléctricas disparó el consumo de energía

Ignacio Zavala Tellozavala.ignacio@diariouno.net.ar

La ola polar que azotó la semana pasada a todo el país hizo que millones de usuarios buscaran el calor de artefactos eléctricos, en muchos casos motivados por la carencia de instalaciones de gas, lo que disparó el  consumo de energía. Mendoza alcanzó el pico máximo el jueves pasado, aunque la temperatura casi llegó a los 12 grados. En cambio, a nivel nacional, el consumo mayor se logró el pasado sábado.
En nuestra provincia, el registro máximo de demanda eléctrica fue de 836 megavatios a las 20.30 del jueves, cuando imperaba una temperatura de 11,6 grados. Sin embargo, ese registro no supera las máximas de consumo alcanzadas, que se produjeron el pasado 22 de julio con una demanda máxima de 919 megavatios a las 20.30, cuando había una temperatura de 7 grados. El  siguiente día también marcó un hito en consumo, aunque fue inferior: 917 megavatios a las 20, con una temperatura de 13,9 grados, según difundió el Ente Regulador de Energía Eléctrica (EPRE). El Sistema Argentino de Interconexión batió el récord de potencia recién el sábado al alcanzar 19.843 megavatios. La marca fue registrada a las 20.30, según precisó el Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y  Servicios en un comunicado. El consumo eléctrico de todo el país durante los primeros siete meses del año acumula un incremento de 1,04% contra igual período del año anterior. “Lo que ha disparado el consumo de energía eléctrica ha sido, en general, el uso de la calefacción debido al intenso frío, aunque eso se vivió sobre todo a nivel nacional. En Mendoza el consumo fue elevado, pero no superó lo  previsto y estuvo dentro de los parámetros normales”, explicó a Diario UNO el titular del EPRE, Elian Japaz. “Durante ese pico de consumo no se produjeron cortes ni hubo otros inconvenientes. Además todas las distribuidoras cumplieron bien su rol”, destacó Japaz. El funcionario señaló a estufas eléctricas y caloventores como  mayores consumidores de corriente, algo que no siempre es tenido en cuenta a la hora de comprarlos. “Los caloventores valen muy baratos pero gastan una barbaridad”, apuntó. Por ejemplo, en promedio un caloventor prendido por 8 horas genera un consumo eléctrico de 16 kw por hora, mientras que una heladera sin freezer  en el mismo lapso consume sólo 5,4. Otros de los artefactos que consumen mayor electricidad son los calefones eléctricos que, si se mantienen encendidos durante 8 horas, generan un consumo de 32 kw por hora, una  cantidad muy superior a lo que gastan dos televisores en el mismo período de tiempo, que alcanzan los 2,24 kw por hora. Pero privarse de una ducha calentita con las gélidas temperaturas reinantes parece no ser una opción  negociable. De todas maneras, el consumo en artefactos para calefaccionar es menor que el de los destinados a refrescar. “El exceso de consumo se va a dar a fin de año y en enero, como es habitual, cuando por el calor funcionen en exceso los acondicionadores de aire. Por eso pedimos un uso racional de la energía”, cerró Japaz.

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