El CUIL es lo único diferente si se trata de personas de distinto sexo. Los casos saltan al hacer algún trámite.

El tema de los DNI mellizos es casi imposible de solucionar

Por UNO

Por Enrique [email protected]

Encontrar varios Carlos Pérez o José López en la guía telefónica no es ninguna hazaña. Es más: encontrar a alguien que se llame igual que uno puede resultar curioso y producir una modesta y efímera conmoción, pero no mucho más que eso. En cambio descubrir que hay otro fulano que tiene el mismo documento que uno dispara una serie de ideas preocupantes. De movida uno se imagina sumergido en una serie de maniobras conspirativas, casi de espionaje cinematográfico. “Hay alguien que se está haciendo pasar por mí”, piensa el tipo inmediatamente. Ni qué hablar si ese descubrimiento ha surgido después de que, cuando iba a pedir un crédito, le informaron que estaba en el temido Veraz, a pesar de que el hombre jamás le quedara debiendo ni al quiosquero. O cuando fue a tratar de jubilarse y le contaron que ya se había jubilado dos años antes.

Si bien este tipo de situaciones se creen imposibles, no son tan extrañas. La duplicidad en números de documentos de identidad son errores “del sistema” que afectan a muchos y que recién son descubiertos cuando alguno  de los dos “gemelos”, denuncia el caso.

Una vecina de Junín pasó por esta situación esta semana. Había hecho un trámite jubilatorio en 2007 pero por algún motivo que ella desconocía o que no le supieron explicar, nunca pudo cobrar la jubilación. Hace unas semanas se acercó por una oficina de la ANSES para averiguar y reclamar. Allí le explicaron que el inconveniente radicaba en que el trámite no estaba completo. Mientras tanto, un familiar suyo que intentaba ayudarla en el papeleo descubrió a través de internet que un hombre con el mismo número de documento que ella se había jubilado en 2011 sin inconveniente alguno. Lo primero que imaginaron es que se trataba de una estafa, pero no fue así. Para la ANSES estaba perfectamente claro de que se trataba de dos personas distintas, pese a que tuvieran el mismo número de DNI. Los  diferenciaba el número de CUIL. “El CUIL de los hombres en su mayoría comienza con 20 y el de las mujeres con 27 y es casi imposible que haya un número de CUIL repetido después de que la AFIP unificó los registros”,  indicaron desde la ANSES.

Un alto funcionario de ANSES le reconoció a este medio que “estos casos no me sorprenden porque yo mismo tengo un número de documento que es el mismo que tiene otra persona”.

Luego reconoció que “yo cada tanto, y especialmente cuando tengo que viajar, chequeo que esta persona no tenga deudas, inhibiciones o algún problema judicial y también me cuido especialmente para que a la otra persona no se le produzcan inconvenientes por problemas que puedan ser míos”.

Esto es responsabilidad del Registro Nacional de las Personas, dependiente del Ministerio del Interior de la Nación, y la enmienda de este error de duplicidad es casi imposible, pero al menos pueden intentar alertar a los que sufren esto para que no descubran en el peor momento que hay alguien con su mismo número de DNI en algún lado y que esto les frustre un viaje en el último momento o que les aborte un crédito.

Figuraba muerta

En agosto de 2012 el diario La Gaceta, de Tucumán, realizó una nota sobre este tema y descubrió algunos casos llamativos. Por ejemplo el de una mujer que había ingresado a la guardia de un hospital después de sufrir un asalto y allí le informaron que en los registros de la guardia figuraba otra mujer con su mismo número de documento y que no se trataba de un error de tipeo.

También se da cuenta del caso de una mujer que concurrió a una de las oficinas del Registro Civil de la capital de esa provincia para tramitar un DNI nuevo y que salió despavorida cuando le informaron que ella figuraba como  “fallecida” en los registros.

O el de otra mujer que cuando fue a realizar un trámite jubilatorio se enteró de que había un hombre con su mismo documento y que también coincidía el domicilio en el que vivían.

Un hombre logró que el error fuera rectificado

Uno de estos casos de duplicidad de documentos llegó a la Justicia. Un hombre denunció que su número de documento estaba duplicado cuando consultó un padrón electoral. La Sala II de la Cámara Civil y Comercial  Federal consideró que quien de algún modo constata la duplicidad de su número de DNI está habilitado para interponer la acción de hábeas data para la rectificación de ese error. El Registro Nacional de las Personas fue declarado responsable por ese error, pero la acción fue declarada “abstracta” debido a que la entidad tomó cartas en el asunto y procedió a enmendar la equivocación que motivó la demanda.

En síntesis, uno puede ser Pérez, Restrepo o Scharmüller. Puede tener un número de documento que también tenga otro. Pero uno es uno, sólo uno, un solo cuerpo y no hay posibilidad de que quepa alguien más.