Por Alejandra Adiadi.alejandra@diariouno.net.ar
Siguiendo el ejemplo de sus mayores del Club de Leones, los jóvenes se suman con servicios comunitarios. Hacen distintas acciones por los demás.
El solidario Club Leo recobra vida en Tupungato después de dejar de funcionar en los ´90

La mayoría de ellos atesora entre sus mejores recuerdos el ver a sus padres trabajando junto con el resto de los Leones para donar juguetes o golosinas en una escuela, o confeccionando ropa de cama y abrigos para los abuelos del asilo. El mejor ejemplo que les han dado es el del servicio, y por eso, junto con otros jóvenes con la misma buena voluntad, decidieron poner en marcha nuevamente al Club Leo de esta ciudad, para prestar su ayuda.