Luciana Morá[email protected]
Un investigador estadounidense especializado en historia latinoamericana plasmará en un libro la dinámica del uso y distribución del agua en Mendoza para proponerla como una alternativa para estados como California.
Si bien ese estado del suroeste de Estados Unidos está muy avanzado en comparación con Mendoza en cuanto a tecnología hídrica se refiere, el también arquitecto e ingeniero Mark Healey (45 años) observó que en nuestra provincia la problemática del agua se encara de una manera más integral, involucrando a numerosas instituciones. “Existen aspectos de la tradición histórica que se han desarrollado algo más virtuosamente en Mendoza y eso podría ofrecer un marco interesante para pensar otras realidades. Además, muchas veces se da una dinámica en que todas la verdades establecidas vienen del Norte y ahora hablamos de pensarlas desde el Sur”, valoró Healey. La idea El arquitecto e ingeniero llegó a Mendoza hace un año con las reconocidas becas Fulbright y American Council of Learned Societies. Durante ese período trabajó junto con colegas del Conicet para reunir los materiales y aportes que plasmará en su libro. La semana entrante regresará a la Universidad de Connecticut, donde es docente, y comenzará exponiendo el caso mendocino como una previa de su publicación final. “Cuando escribí un libro sobre el terremoto y la reconstrucción de San Juan (El peronismo entre las ruinas; Siglo XXI, 2012) observé que democratizar la provincia pasaba por democratizar el agua y decidí investigar esta arista en Mendoza, provincia que ofrece una institucionalidad algo más desarrollada, con más problemáticas y documentos y con más influencia nacional. Las dimensiones sociales, productivas y políticas atraviesan el uso del agua. Observar el manejo tecnopolítico interno de Irrigación y otros entes conectados con el agua es tener en frente una especie de rayo X del desarrollo territorial, social y político de la Mendoza moderna”, explicó el investigador. La situación en el Norte árido California está ubicada en el suroeste de Estados Unidos. Es una zona desértica, al igual que Mendoza. Ha desarrollado una increíble ingeniería en torno al agua pero el control de su uso es deficiente. Healey aseguró que “hay mucha conexión con intereses empresariales y son prácticamente corporaciones las que manejan el recurso. Es un sistema que ha funcionado bien para un estado de 40 millones de personas y que es el gran productor de agricultura en Estados Unidos, pero la emergencia hídrica es mucho más fuerte que aquí, y con tantos intereses y conflictos han faltado instituciones rectoras como hay en Mendoza”. Al igual que en nuestra provincia, el agua de deshielo ha mermado en California. En 2013 vivió la peor sequía de su historia –Mendoza está en su cuarto año de emergencia hídrica–. El aprovechamiento del agua subterránea no tiene marco legal en ese estado de Estados Unidos y ni siquiera se le informa al gobierno acerca del uso o hallazgo de esas fuentes. “En Mendoza los poderosos tienen más diálogo entre sí, mientras que en California ha habido un cruce de intereses muy fuertes y es algo más ingobernable en general. Si bien ha habido escándalos en Mendoza en cuanto al manejo de agua subterránea, también hay varios aciertos y mucha gente preocupada en el tema y se ha desarrollando un debate en torno al tema que me parece interesante para otros lugares donde esta discusión no se ha dado. En Estados Unidos, por ejemplo, hay poco debate acerca del sobreuso del agua subterránea. Hay partes del valle central de California donde no está legislado esto y hay zonas que se han hundido 20 metros por esta falta de control”. –¿Qué llamó su atención del sistema hídrico de Mendoza?–Hay algo de historicidad de todo esto. Ha sido un espacio de varias innovaciones y prácticas muy astutas y previsoras desde principios de siglo XX. Incluso la práctica de los tomeros e inspectores de cauce tiene raigambre colonial. Ha sido un espacio de creatividad importante y mi sospecha es que hay una conexión entre la institucionalidad mendocina, la mayor estabilidad política en un punto relativo a otras provincias argentinas, y la institucionalidad de estas peleas por el agua en el tiempo que lo hace interesante como un espacio para pensar. 40 millones de habitantes tiene California, estado ubicado en el suroeste de Estados Unidos.



