En el programa Séptimo Día, de Canal 7, ni el oficialismo ni la oposición apoyaron la iniciativa. Apuestan a la formación.

El servicio militar, con la negativa institucional y voces a favor en las redes

Por UNO

Por Ignacio Zavala [email protected]

Mientras las redes sociales reflejaban un contundente resultado en la encuesta del programa Séptimo Día a favor de la vuelta del servicio militar obligatorio (más del 76%), en el piso del envío de Canal 7 dos legisladores tuvieron un duro cruce. No obstante, el diputado provincial Daniel Cassia (Frente Renovador), conocido por impulsar políticas de “mano dura”, y el diputado nacional Guillermo Carmona (FPV) coincidieron en señalar la importancia de la capacitación y la educación en los jóvenes.

Quien abrió el debate y defendió a ultranza las políticas del Gobierno nacional fue Carmona. “Los que hicimos el servicio militar difícilmente podemos recomendar esto. Para mí, fue frustrante. Que los ‘ni-ni’ (jóvenes que ni estudian ni trabajan) vayan destinados las milicias me parece un mecanismo que no aporta soluciones al problema. Nosotros apostamos a la familia, al club, a la educación”, lanzó y siguió: “Al plantear el uso de la infraestructura militar se apunta a encerrar a los jóvenes en un cuartel. Nosotros estamos por la inclusión plena de los jóvenes a través de la educación y el trabajo”.

Y en la misma sintonía opinó el ministro de Defensa de la Nación, Agustín Rossi a través del teléfono. “Es una discusión que atrasa 20 años. Desde el punto de vista de la política de defensa, sería un error gravísimo volver al viejo sistema. Las políticas sociales no tienen que ver con la represión y el castigo, sino con tratar de aumentar la autoestima de aquellos a los que van dirigidas. La propuesta que hacen algunos de que sea una política social suena más a represivo. Quieren convertir los cuarteles en reformatorios”, sentenció el funcionario nacional.

Pero Cassia salió al cruce y defendió su iniciativa de 2004, en la que planteó la creación del servicio cívico. “Algo tenemos que hacer con los jóvenes porque están en un riesgo extremo. Un servicio cívico en el que se utilizan elementos de las fuerzas armadas como los talleres no tiene que ver con la instrucción militar. Además, tiene que estar enmarcado en un plan y hay que hacer una consulta popular”.

Y cerró: “Los planes del Gobierno no alcanzan porque el 60% de las penitenciarías están colmadas de jóvenes. Tenemos que tener un punto de partida para generar acción”.