Mendoza Jueves, 20 de septiembre de 2018

El museo Fader será reabierto a mediados de 2019

Está por iniciarse la segunda etapa de las obras de refacción, que incluye la restauración y recuperación de obras

Ya está por comenzar la segunda etapa de las obras de restauración y recuperación del Museo Fader, que esperan poder habilitar al público a mediados del año que viene, cuando se cumplirán casi 7 años desde que fue cerrado el acceso al público.

Hubo 1.700 cuadros y esculturas que tuvieron que ser retirados de allí y guardados con enormes cuidados, y ahora hay varios murales en el lugar que serán sometidos a limpieza y restauración.

La primera etapa, que consistió especialmente en una recuperación estructural, tuvo un presupuesto de $28 millones, mientras esta segunda asciende a $58 millones.

"Cuando comenzamos a estudiar el estado del Museo Fader en 2016 vimos que era mucho más que un pequeño problema estructural", dijo Noelia Santino, jefa de Gabinete de la Secretaría de Cultura de la Provincia.

"Nosotros nos hemos focalizado en el contralor de las obras y se ha hecho hasta aquí un trabajo muy a conciencia", agregó Juan Pablo Marchionni, titular de la Asociación Amigos del Museo Fader.

Para Santino la casona, construida entre 1889 y 1892, estaba a punto de colapsar ya que las bases estaban cediendo y había que hacer un profundo trabajo de submuración. Pero, antes de comenzar a intervenir sobre la estructura, era necesario retirar todas las obras de arte que había en el lugar y hacerlo con extremo cuidado.

"Estaba al borde del colapso. Pero antes de entregar el lugar para que comenzara la obra en la estructura, se tuvo que trabajar durante 4 meses en la obra pictórica y escultórica, que son unas 1.700 piezas, en su limpieza y restauración", dijo la funcionaria. Después se procedió a guardar todo en condiciones de humedad, ventilación y luz ideales para que se conserven en perfecto estado hasta que puedan ser nuevamente exhibidas.

Juan Pablo Marchionni explicó que "hubo que catalogar todos los cuadros, hacer un diagnóstico de cada uno, realizar un catálogo y embalar y trasladar todo. Fue un trabajo muy a conciencia, que pudimos controlar personalmente".

Lo que está licitándose ahora es un trabajo complejo. Entre varios otros trabajos, se deben restaurar los murales de la casona, pintados por el propio Fernando Fader, que vivió allí entre 1907 y 1914.

"Hubo algunas intentos de intervención de esos murales que los afectaron de manera negativa. Quienes trabajarán ahora son expertos, que tienen mucha experiencia", dijo la titular de gabinete.

Creado en 1945 e inaugurado en 1951

La casa comenzó a construirse en 1889 y se finalizó en 1892. Emiliano Guiñazú compró la propiedad de más de 120 hectáreas, en Mayor Drummond, con una casona de tipología rural que él mismo modificó, y le otorgó un aspecto más residencial, acorde con las casas utilizadas por las familias notables de la época.

Se incorporaron las actuales carpinterías, se adquirieron las columnas metálicas de la galería, se decoraron los muros de los locales interiores con símil de diversos materiales y motivos ornamentales y se construyó la sala de la pileta interior con mosaicos venecianos y la reja del cierre frontal.

Fernando Fader pintó los murales mientras habitó la casona, entre 1907 y 1914, ya que contrajo matrimonio con Adela Guiñazú, hija de Emiliano. En 1940, Narcisa Araujo, viuda de Emiliano Guiñazú, donó la antigua casona a la Provincia, con el propósito de convertirla en museo.

El 15 de abril de 1945 se creó el Museo Provincial de Bellas Artes Emiliano Guiñazú y se inauguró en 1951 en ese edificio. El nuevo museo sigue las ideas museográficas del profesor Julio Suárez Marzal, reconocido pintor y primer director, que llevó a cabo el proyecto de remodelación de la casa original y su entorno.

Uno de sus mayores aportes fue la creación del museo jardín, con la incorporación del verde en los recorridos museográficos a través de un trazado al estilo francés que incorporaba salas de exposición al aire libre. Esta renovación incorporó el concepto de museo parque y de museo -didáctico.

El Museo Emiliano Guiñazú Casa de Fader está cerrado al público desde 2012, debido al deterioro del lugar.