Por Carina Luz Pé[email protected]
Aseguran que por cada mujer que fallece por un tumor de mama hay 9 que fallecen por ataques al corazón. Para los especialistas las enfermedades cardíacas están subestimadas en Argentina y los fondos estatales no son bien utilizados.
El infarto cardíaco causa más muerte en las mujeres que el cáncer de mama
“La enfermedad cardíaca femenina esta subestimada en Argentina, y es un grave problema porque las mujeres asumen que la principal causa de muerte es el cáncer de mama, pero eso no es así. Por cada mujer que fallece de cáncer de mama otras nueve mueren por infartos. Esas mujeres que cocinan, que toman decisiones económicas todos los días, que manejan un hogar, el control de salud de su familia están convencidas de que sus hijas no corren riesgo de tener un infarto”, dice el doctor Gustavo Alcalá, presidente del comité científico del 32º Congreso Argentino de Cardiología, que se desarrollará entre el 29 y el 31 de mayo en dos sedes: Mendoza y San Luis.
En una reunión previa de expertos y organizadores realizada este fin de semana en el hotel Intercontinental, Alcalá adelantó algunos de los tópicos del encuentro médico, uno de los cuales tiene estrecha relación con la salud cardíaca de mujeres.
El hecho de que existan muchas campañas públicas y privadas para prevenir el cáncer ginecomamario entre las mujeres y una cantidad enorme de recursos gubernamentales focalizados sólo en la salud materno-infantil ayudó a “olvidar” en la agenda de las mujeres argentinas el cuidado del corazón.
Según Alcalá, “no queremos que dejen de hacerse mamografías pero estamos viendo que se mueren muchas mujeres de infartos y ACV que tenían mamografías normales. Y los recursos estatales están mal gastados, porque en la salud pública interpretan que su único rol es trabajar sobre lo materno-infantil pero en Argentina se mueren más mujeres por infartos que todas las muertes perinatales, y cuando un chico de 12 años pierde a su mamá de 50 años es una tragedia por la cual el Estado no está haciendo nada”.
En este sentido la presencia de expertos internacionales es útil para los asistentes y, por un efecto cascada, para todos los mendocinos, a fin de que cuenten cómo fueron sus experiencias para contener las enfermedades cardíacas.
Entre los 35 invitados extranjeros está Igor Palacios, director del Laboratorio de Hemodinamia del Hospital General de Massachusetts; y Thomas Madox, cuyo trabajo de investigación es el diseño y la promoción de “sistemas de salud autodidácticos” –continuamente registran y aprovechan los datos clínicos para mejorar la asistencia a pacientes coronarios–. Además, Carlos Pedra, de San Pablo, Brasil, disertará sobre cardiología fetal e infantil, una de las fronteras de la medicina cardiovascular, y Juan Carlos Kaski, actualmente director del Instituto de Investigación de Ciencias Cardiovasculares y Celulares en Saint George’s University of London, hablará sobre “¿Angina microvascular, solamente un problema de mujeres con coronarias normales?”.
Desmitificar la muerte súbita Otro de los ejes temáticos del congreso es la muerte súbita y todo el trabajo que falta para desmitificar el concepto de que se trata de un problema sin solución, cuando es perfectamente prevenible.
“Las tres primeras causas de muerte súbita son: el infarto, la hipertensión arterial y el mal de Chagas, sin embargo la mayoría de las personas están convencidas de que esto es algo inevitable, que le sucede sólo a los deportistas jóvenes de manera imprevista y que no hay nada por hacer. Pero el grueso de los casos se da en personas de 50 años de edad promedio, que no fuman ni están gordas pero por ejemplo no saben cuánta azúcar tienen en sangre porque no se la han medido nunca, ni qué presión arterial tienen o si el colesterol es muy alto. Simplemente no se hacen chequeos, es decir los marcadores de enfermedad coronaria no son tan visibles como se cree”, indicó Alcalá.
El problema para trazar una estrategia pública preventiva para disminuir las muertes por patologías cardíacas es la falta de datos estadísticos confiables que muestren el verdadero impacto.
Un primer puntapié para realizar un mapeo de la situación sería chequear a los hermanos de quienes sufrieron un infarto, y también a quienes sobrevivieron a uno para poder predecir con bastante exactitud cuántos casos se producen por año. Una de las tareas de este congreso será sentar al ministro de Salud de la provincia, Matías Roby, y el titular de la Secretaría de Determinantes de la Salud de la Nación, Eduardo Bustos Villar, con los expertos internacionales y los locales en la materia a fin de rediseñar el modo de recabar los datos epidemiológicos y estadísticos en el país, con el objetivo de saber a ciencia cierta qué sucede con este problema.



