Por Cecilia [email protected]
Al finalizar el discurso, unos 100 motoqueros llegaron por calle Patricias Mendocinas hasta Peatonal Sarmiento para reclamar políticas de seguridad y rechazar el debate del proyecto que reflotó el oficialismo para modificar la Ley de Tránsito Nº6.082 y que aquellos que circulan en rodados tengan identificaciones en sus cascos y chalecos, además de que se restrinja la posibilidad de viajar a dos personas en motos de pequeña cilindrada.
En el mismo sentido, el Gobierno habló de incorporar lo previsto en el proyecto de ley que propuso el senador Carlos Aguinaga (PD) y que ya tiene media sanción. “Nos quieren marcar como ganado. ¿Por qué no marcan a los delincuentes que bien saben dónde están? Preferimos que nos detengan en la calle mil veces, que nos pidan la documentación”, le espetó una mujer al jefe de Relaciones con la Comunidad del Ministerio de Seguridad, Alejandro Gil, encargado de contener la manifestación.
El funcionario les garantizó que el lunes los recibirá para escuchar sus aportes a la propuesta legislativa, que seguirá su rumbo porque “se busca el bien de los mendocinos en su conjunto” y pidió no meter a la política y la Justicia en el asunto.
Entre los motoqueros, también había familiares de víctimas de delito. Ricardo Dujanoff, padre de Abel, un joven asesinado en 2011 en el barrio La Gloria, expresó su indignación: “Hace dos años que vengo peregrinando por la muerte de mi hijo sin resultados. Me han tirado números de teléfono que nadie atiende. Esa placa de identificación favorece a los delincuentes porque sale dos mangos comprar un contac y poner cualquier patente, por la que luego irán a buscar a otra persona”.
Luego el hombre se refirió a lo que pasa en el parque General San Martín, donde esta semana mataron a un turista: “En el Liceo Agrícola es el único lugar donde hay policías porque les pagan el servicio extraordinario. Es una selva. Tenemos que organizarnos con las leyes y cumplirlas”.
Dujanoff llamó a romper la corrupción desde adentro: “La gente que sufre es la que está abajo y les paga los sueldos a ustedes”.
“La seguridad no le importa”
Fueron hasta el recinto porque querían verlo con sus propios ojos. Osvaldo Quiroga (padre de Matías Quiroga asesinado en 2012 tras un robo a un blindado) y Stefano Tati (progenitor de Micaela Tati baleada el mismo año cuando caminaba por el barrio La Gloria) escucharon la apertura de las sesiones ordinarias de la Legislatura provincial y reprocharon que fue escaso el tiempo que el gobernador Francisco Pérez le dedicó a un tema candente, como la inseguridad.
“De seguridad habló 7 minutos y 47 segundos, cronometrado. La idea nueva fue que hay que ponerse un chaleco para distinguir a los honestos de los deshonestos. ¿Cuánto tardarán los delincuentes en comprarse un casco y un chaleco igual?”, dijo Quiroga, quien en otras oportunidades se ha manifestado a favor de la mano dura para quienes no cumplen la ley.
Aseguró que su presencia en el ámbito legislativo se debió a querer comprobar lo que siempre lee por los diarios: “A este gobernador la seguridad no le importa nada, pero me voy contento porque parece que vivimos en Amsterdam”.



