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"El Gato" más rico de Mendoza

Marcelo Javier Araya sabía desde hace semanas que era uno de los hombres más buscados por lapolicía de Mendoza. Pero eso poco le importó. A causa del calor que azotaba la noche del miércoles

a Capital Federal, decidió salir a cenar.

Cerca de la 1 del jueves regresó al departamento que hace pocos días había alquilado por 900

dólares en pleno centro de Buenos Aires, guardó en la cochera su lujoso BMW cero kilómetro y

mientras buscaba las llaves para ingresar al edificio fue abordado por efectivos mendocinos y de la

Policía Federal.

"No lo puedo creer, cómo me van a agarrar así. Estoy listo, cagué", fue lo que atinó a decir

cuando cayó este ex convicto de 35 años, oriundo del barrio La Gloria, fugado de la Penitenciaría

en 2007 mientras purgaba una condena de 20 años, a quien el Gobierno mendocino buscaba desde hace

seis meses y fue calificado ayer como el cabecilla de una banda importante dedicada al narcotráfico

y al contrabando con movimientos de dinero por unos $90 millones.

Araya además fue sindicado por las autoridades del Ministerio de Seguridad como "el ideólogo,

instigador y financista" del doble crimen de El Carrizal ocurrido este mes, como así también de un

intento de homicidio perpetrado en diciembre y de otro homicidio.

Todos casos vinculados a la cruenta pelea de bandas que se viene desarrollando sin cuartel en

el populoso barrio de Godoy Cruz y que involucra a Daniel el Rengo Aguilera, el jefe de la barra

brava del Tomba, como supuesto integrante de otro bando que se disputa el control y los negocios

del lugar.

A pesar de su peligrosidad, los efectivos policiales encararon a Araya (apodado por Aguilera

como el Gato, más allá de que la policía no reconoció que se lo mencione por este apodo) con

firmeza.

Pero del delincuente no encontraron resistencia, aunque sí un intento de soborno.

Cuando fue introducido en su departamento capitalino, en esa ciudad residía, les ofreció

$100.000 para que lo dejaran huir. Los policías sabían de antemano que al detenido plata no le

faltaba y fue lo que comprobaron minutos después cuando comenzaron los allanamientos en su

vivienda.

Allí detectaron un listado de al menos cuatro propiedades en Mar del Plata, decenas de

celulares y chips y otra propiedad en San Luis, enumeradas por el propio delincuente mendocino.

También encontraron un listado muy particular: Araya tenía sobre una mesa un papel en donde había

escrito, uno por uno, los autos que tenía y que, en total, suman un valor de unos $6.000.000.

La coima no obtuvo el resultado esperado y en las próximas horas el detenido será trasladado

a Mendoza luego de que lo decida el juez federal Norberto Oyarbide, quien actuó en este caso en su

etapa porteña. Aquí, la causa está en manos del juez federal Gerardo Walter Rodríguez.

La detención fue presentada con una contenida euforia por el ministro de Seguridad, Carlos

Aranda, quien a poco más de un mes de su debut en la cartera consigue mostrar un logro importante

en el desbaratamiento de una organización delictiva muy fuerte, dedicada fundamentalmente al

tráfico de marihuana procedente de Paraguay y que había extendido además sus negocios hacia el

contrabando de mercadería, fundamentalmente electrónica.

"Hoy podemos decir que hay una banda menos, e importante, en Mendoza. Y esto es porque las

estamos desarticulando", sacó pecho Aranda en una conferencia de prensa que brindó al mediodía en

la sede de su cartera, junto con prácticamente todo su gabinete y antes de convidar gaseosas y

sanguchitos de miga.

La satisfacción oficial tuvo su correlato con otra situación. Uno de los dos sospechosos de

haber sido el autor material de los asesinatos cuasi mafiosos vinculados a la pelea en el barrio La

Gloria es el mismo que denunció hace algunos meses a través de un video un "apriete" de un fiscal

en una causa. Si Ricardo Ferreyra, de él se trata, termina finalmente acusado de homicidio, aquella

grave acusación que también rozó al poder político caerá.

El modus operandi

Marcelo Araya habría tenido una carrera meteórica dentro del negocio del narcotráfico. Según

las investigaciones preliminares, se habría quedado con el tráfico de marihuana en nuestra región

luego de un misterioso asesinato de una ciudadana paraguaya ocurrido en 2008. Los investigadores

creen que desde allí, no paró de crecer y de ramificarse. Manejaba una banda estrictamente

mendocina.

La investigación para lograr su detención comenzó en junio pasado luego de que se incautara

un cargamento de una tonelada de marihuana y se aceleró en las últimas semanas después de que

explotara el conflicto en el barrio La Gloria.

Casi inhallable para la policía de Mendoza durante meses, Araya cometió un error que lo llevó

nuevamente a la cárcel. Quizá consciente de que lo buscaban, alquiló un departamento para mudarse

de los lugares conocidos y una información surgida de una inmobiliaria permitió saber lo que había

hecho.

En líneas generales, el modus operandi de su organización comprendía el ingreso a la

provincia de la marihuana para su fraccionamiento y mientras una parte era distribuida en la

provincia, el resto se comercializaba en Chile.

Parte de lo producido por esas ventas habría sido destinado a la compra de mercadería de

contrabando, que luego era comercializada en Buenos Aires. De allí que en los últimos operativos

realizados, previo a la detención de Araya, se haya incautado marihuana en cantidad y también

varios camiones repletos de discos compactos, pilas, zapatillas y otros productos de la misma

banda.

Un dato explica la explosión económica de este narco de peso: se estima que un kilo de

marihuana cuesta $200 a la hora de comprarlo en Paraguay y que esa misma cantidad se vende en

nuestra provincia en $1.000. Pero que al comercializarla en Chile, un kilogramo de esa misma droga

llega a valer hasta U$S 1.000.

Tanto movimiento de dinero habría catapultado a Araya a acumular millones, que habrían sido

gastados en propiedades, autos y costosos alquileres.

Marcelo Araya

nTiene 35 años, vivía en Buenos Aires pero es oriundo del barrio La Gloria. Es el cabecilla y

fue acusado por el Gobierno de ser instigador y financista de los crímenes producto de la guerra de

bandas.

nEstuvo preso purgando una condena de 20 años, pero se fugó de la cárcel provincial en 2007,

luego de encabezar varias protestas en el penal.

nEn su prontuario figuran condenas por robo agravado, resistencia a la autoridad, hurto

calificado de automotor, robo doblemente agravado por el uso de armas y lesiones graves, entre

otras.

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El Gato Araya.
El Gato Araya.
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El Gato Araya.
El Gato Araya.
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Anuncio. Carlos Aranda junto con Juan Carlos Caleri, de Investigaciones, al hacer pública la detención del jefe narco.
Anuncio. Carlos Aranda junto con Juan Carlos Caleri, de Investigaciones, al hacer pública la detención del jefe narco.
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El Rengo Aguilera está acusado de encabezar una de las bandas que se disputa el poder en el barrio La Gloria.
El Rengo Aguilera está acusado de encabezar una de las bandas que se disputa el poder en el barrio La Gloria.