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Guardar células madre es posible en Mendoza sólo para quienes acuden a una empresa privada especializada en su conservación, ya que no existe un banco público que ofrezca este sistema, que consiste en extraer estas células del cordón umbilical y de la sangre de la placenta, para ser utilizadas en tratamientos de enfermedades de alta complejidad.
La idea de crear un centro público de acceso para la población en general todavía está dando vueltas y no hay nada concreto. Hace tres años, el ex legislador Ricardo Puga impulsó un anteproyecto para la creación de un banco público de células madre en el hospital Lagomaggiore, pero solamente se logró media sanción en Diputados. “El tema surgió porque muchos pacientes pedían que los ayudarán a juntar dinero para acceder a un tratamiento en China, pero lamentablemente no prosperó y la iniciativa se frenó en el Senado”, recordó el secretario general del Partido Federal. Contar con un banco público proporciona varias ventajas. Entre ellas, aumenta la oferta de estas células con diferentes perfiles antígenos. Cuanto mayor sea la diversidad, más fácil será encontrar una unidad de sangre de cordón umbilical compatible para cualquier persona que esté esperando un trasplante. En nuestro país, en el hospital Garrahan (Buenos Aires) funciona un banco público de sangre de cordón umbilical y es un referente a nivel nacional. ¿Qué son? Las células madre son células no especializadas capaces de renovarse a sí mismas a través de la división celular, a veces después de largos períodos de inactividad. Bajo ciertas condiciones fisiológicas o experimentales pueden ser inducidas a convertirse en tejido o células específicas de órganos con funciones especiales. En Argentina, hay 45 grupos de estudio sobre ellas, pero los más avanzados son tres proyectos autorizados por el Incucai en el 2011, que ya están en condiciones de ensayar con pacientes para tratar lesiones del cartílago de rodilla, quemados graves y víctimas de accidentes cerebrovasculares. En Mendoza, hubo una exitosa aplicación sobre un corazón infartado, concretada por el Hospital Central en 2007. El ámbito privado MaterCell es una de las instituciones privadas especializadas en preservación de células madre que se encuentra en Mendoza desde hace 10 años. Se estima que unas 3.000 familias mendocinas cuentan con este servicio de salud. Hasta el año pasado la extracción de la sangre del cordón umbilical costaba $10 mil y el precio de su mantenimiento se puede pautar en forma anual o cada cinco años. Sentencia a favor Un fallo reciente de la Corte Suprema de la Nación declaró la inconstitucionalidad de una norma del Incucai que habilitaba a que las células guardadas en el sector privado pasaran a formar parte de un registro nacional con el fin de que la población en general pudiera acceder, en caso de necesitarlas, para el tratamiento de una enfermedad. La resolución surgió debido a una causa iniciada por un grupo de padres y la empresa Matercell SA, que cuestionaron que se impida el uso propio de las células provenientes de la sangre placentaria y del cordón umbilical obtenidas en el nacimiento de sus hijos. “En nuestro país la regulación de células madre es muy nuevo y la posibilidad de la conservación y su utilización está regulado por distintas leyes. Con la sentencia de la Corte, se garantiza que cada padre que criopreserve las células madre de sus hijos sea el único que pueda decidir sobre el uso de las mismas”, explicó Patricia Epstiyn, de MaterCell, que cuenta con unas 25 mil familias que reciben sus servicios. También el presidente de Madre Bio Procrearte, Carlos Carrere, se refirió al fallo de la Corte. “Es un triunfo de la razonabilidad y de los derechos personalísimos por sobre un Estado que ya parecía querer apropiarse del material biológico humano, irrepetible y personalísimo”. El especialista opinó: “Este fallo va a ser muy importante en relación a cómo se toman las decisiones en medicina”, y agregó: “No cabe ninguna duda de que son los pacientes y no el Estado los que deben decidir”.



