Javier Cusimano
Mañana se celebrará el Día del Vino como Bebida Nacional y el Fondo Vitivinícola presentará varias propuestas para festejar (ver aparte). Entre ellas, la visita de Oscar Coto Fernández, uno de los finalistas del programa de televisión MasterChef. El cocinero compartirá una clase de gastronomía con los asistentes. Vendrá como invitado de lujo para preparar sus recetas y combinarlas con vinos en un maridaje exquisito.
Diario UNO habló con Coto acerca de su vida, de la televisión, de sus sueños y adelantó lo que vendrá a presentar a la provincia. El resultado es la siguiente entrevista. Una seguidilla de respuestas sencillas y profundas. Bienvenidos al mundo de un chef inigualable que supo conquistar los corazones de millones de televidentes.
–Ha sido invitado a Mendoza para dar una clase de cocina como parte de la celebración del Vino como Bebida Nacional. ¿Conoce la provincia? ¿Tuvo oportunidad de visitarla antes?
–No tuve la oportunidad de conocer la provincia.
–¿Qué recetas vas a compartir con los invitados a la presentación?
–Voy a cocinar empanadas de carne cortada a cuchillo y otras de cantimpalo, huevo y mozzarella.
–¿Con qué vinos va a acompañarlas?
–Las de carne, con vino tinto Malbec, y las de cantimpalo, con un Torrontés.
–En relación a su nuevo emprendimiento... ¿Podría contar en qué cambió su vida luego del reality “MasterChef”?
–El cambio principal es que trabajo en lo que me gusta y que el trabajo ya no es trabajo, sino una manera en la que yo elijo envejecer cocinando y vivir de la cocina.
–¿Cómo fue el proceso de abrir su restorán?
–Se dio todo muy rápido gracias a la cantidad de personas que se enojaron por mi expulsión del programa. Después, las diferentes marcas se interesaron por mi manera de cocinar y así le dimos para adelante. Hoy en día Abundancia Culinaria es un sueño hecho realidad.
–¿Dónde está ubicado y cuál es el concepto gastronómico?
–Está en Buenos Aires, en el barrio de Colegiales, y el concepto es la cocina de mi familia, madre nacida en Brasil y criada en Paraguay, y mi padre nacido en Corrientes, y de ahí la fusión de la cocina de países limítrofes con el litoral argentino.
–¿Cuáles son los platos principales de la carta?
–Por supuesto, el guiso carrero y la tapa de asado rellena.
–¿Es un restorán pensado para el público masivo o más bien restringido?
–Para un público familiar.
–¿Qué siente cuando prepara sus platos?
–Que dejo la pasión de la comida de mi familia y la alegría de conseguir mi sueño con cada plato que llevo a la mesa.
–¿Cuál es el menú más pedido, el más recomendado?
–La tapa de asado rellena: esta semana desplazó del primer lugar al guiso carrero.
–Sobre su historia personal… ¿Se imaginaba de adolescente que sería tan querido y popular?
–La verdad, no.
–¿Podría contarnos brevemente la dura historia de su madre?
–Todos los hermanos nos fuimos a trabajar, y más tarde a cada uno se nos fueron acercando los vecinos al trabajo para avisarnos que mi madre había tenido un accidente, pero en realidad al llegar al hospital nos contaron que mi madre arriesgó su vida por sus amigas y recibió nueve disparos de dos personas que, en ese momento, estaban drogadas.
–¿Cómo era su trabajo en las villas?
–Primer trabajo: Hogar Niño Jesús, yo enseñaba apoyo escolar. Gol al Paco, en seis villas de la Capital Federal, selectivo de chicos de 12 a 19 años, los cuales jugaban contra equipos del fútbol argentino para obtener sus fichajes en los diferentes clubes.
–¿Cómo es la relación con su hijo, Thiago?
–Soy un baboso, no veo la hora de llegar a casa para estar con él, que está todo el día en mi cabeza.
–¿Cómo fue su formación como chef?
–Estoy en la escuela Mausi Sebess, considerada la mejor de Latinoamérica.
–¿Qué pasó con el proyecto del comedor?
–La casa de mi mamá en el barrio de Barracas está esperando, al igual que yo, que las instituciones coordinen el comienzo del comedor. Al nacer Thiago, el 5 de junio, se dilató un poco el proyecto, además de que la apertura de Abundancia Culinaria también complicó la realización.
–Sobre el futuro de los alimentos… ¿Le preocupan los transgénicos?
–En Abundancia... y si Dios quiere en mis comedores, se cocina con productos naturales. Así que no sería una preocupación.
–¿Comen bien los argentinos o todavía nos falta aprender al respecto?
–El argentino tiene diferentes identidades con respecto a la comida: según la familia, según dónde viva, provincias, barrios, pueblos. Pero yo creo que somos de buen comer.
–¿Te sentís un ejemplo del esfuerzo y la tenacidad a la hora de cumplir tus sueños?
–El querer es poder y lo que más valoro, es lo que me dio la competencia gastronómica en la que participé. No importa dónde uno nazca, sino que preparándose cualquiera puede llegar a cualquier lado y puede ser muy bueno.
–¿Qué le dirías a quien está peleándola en la calle?
–Que busque lo que le gusta. Hay que pelearla, cada derrota no es una pérdida, es un aprendizaje.



