Mendoza Viernes, 8 de junio de 2018

El acusado de matar a Alan Villouta fue a comer al restorán donde era mozo el joven y fue echado

Se trata del empresario Alejandro Verdenelli. Los ex compañeros de la víctima le pidieron que se retirara del lugar y se sintieron provocados por el hombre.

"Es un cínico o está loco", así resumía Guido Escot el accionar de Alejandro Verdenelli quien se presentó, junto a otro hombre, a comer en el restorán donde trabajaba como mozo Alan Villouta, el joven que falleció tras haber sido atropellado en el Acceso Sur y cuya causa tiene como único imputado al empresario del transporte.

Verdenelli obtuvo el beneficio de esperar su juicio en libertad en diciembre del 2017 luego de haberse entregado a la justicia dos días después de la muerte del joven y arriesga una de pena de 3 a 6 años de prisión, con posibilidad de cumplimiento condicional, ya que la imputación fue modificada a su favor como homicidio culposo agravado, por darse a la fuga y por exceso de velocidad.

La situación que alteró a todos los trabajadores de los restorantes Dantesco y Vicente, de Guaymallén, comenzó pasadas las 21, cuando uno de los mozos alertó a Guido Escot, encargado de los locales y ex compañero de Alan, que Verdenelli se encontraba sentado en una de sus mesas.

"Creí que no era posible, que no le iba a dar la cara para hacer algo así. Entonces me acerqué y le pedí que se retirara inmediatamente, que era mucho coraje el que tenía para hacer algo semejante", narró a Diario UNO el trabajador, aún alterado por la situación.

Fue tenso el momento en que el empresario fue increpado y alertó al resto de los comensales que apoyaron a los trabajadores mientras miraban incrédulos: "Él me preguntó por qué lo echaba, pero se levantó y se dirigió hacia la puerta. En ese momento lo veo sonriéndose".

Este accionar de Verdenelli calentó el ánimo de los ex compañeros de Alan que se contuvieron ante lo que consideraron una provocación. "Le dije que borrara la sonrisa de su cara y que se fuera porque él mató a Alan", dijo Escot.

"Nos quedamos toda la noche con las caras por el piso. No podemos creer que se haya animado a tanto", comentó el encargado que había escuchado al empresario charlar sobre sus futuras inversiones antes de ser obligado a retirarse del lugar. "Alan está muerto y él como si nada", finalizó.

La muerte del joven mozo de 20 años se produjo el 26 de agosto del 2017, cuando al retirarse de su trabajo fue atropellado en el Acceso Sur. Villouta había sido víctima de robos al utilizar el puente peatonal por eso decidió cruzar la peligrosa vía. Pero Verdenelli, según establecen las pericias, viajaba a alta velocidad y en estado de ebriedad.

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