Es inminente la sanción de la pauta de gastos. Resta definir el monto de endeudamiento que se autorizará. Aunque hay voluntad de diálogo, también queda por decidir la fecha en la que se dará la aprobación final.

El acuerdo PJ-UCR está cerca, pero aún hay desavenencias

Por UNO

Paola Alé[email protected]

Es cierto que hoy Mendoza está más cerca que nunca de tener sancionado el Presupuesto 2014. También lo es que hay más coincidencias políticas entre oficialismo y oposición que desencuentros en cuanto al endeudamiento que solicitó el Ejecutivo, y que después de muchas idas y vueltas, la UCR aceptó autorizar. Pero todavía existen asperezas que limar y posiciones en las que cuesta encontrar puntos en común. Dos son los aspectos que hoy retrasan el acuerdo: en primer lugar, definir cuál será la cifra por la que el Gobierno podrá endeudarse y, en segundo término, la fecha en la que se le dará luz verde para hacerlo. Si se logra superar estas desavenencias, la pelea entre radicales y peronistas por las cuentas públicas habrá llegado a su fin.

Hoy por hoy, el acuerdo está en territorio legislativo, y para cerrarlo trabajan las comisiones de Hacienda y Presupuesto de ambas cámaras. ¿El objetivo? Que no queden puntos librados al azar y que una vez que se pulan las aristas, el acuerdo no pueda trabarse ni en Diputados ni en el Senado. En esta novela no hay que olvidarse de un capítulo fundamental: la pelea en el seno del radicalismo también complicó las negociaciones.

Lo que se negocia

Desde comienzos de la semana, el acuerdo político avanza. Los radicales no quisieron tener que pagar el costo político de negarle al gobernador Francisco Pérez toda autorización para endeudarse, ya que luego de que la Suprema Corte falló a favor de frenar la toma de deuda se vino una avalancha oficialista notable. Con las cuentas en rojo, Pérez anunció la paralización de más de una obra pública por día, vaticinó la caída de subsidios, el aumento del boleto de colectivo y hasta un probable incremento de la desocupación. Todo –según él– por y gracias al fallo de la Suprema Corte.

El martes los radicales abandonaron la armadura y aflojaron su rígida posición, enviándole una clara señal al Ejecutivo de querer acordar. De hecho, le dieron el OK al endeudamiento, con requisitos.

Entre otras cosas, pidieron la derogación de la Ley de Reconducción Presupuestaria, un plan de reordenamiento fiscal, la creación de un fideicomiso para obra pública por $800 millones y la presentación de un nuevo Presupuesto, adaptado a la situación financiera actual de la Provincia.

El problema para el Ejecutivo está en el uso del crédito y en la fecha en la que este podría aprobarse. El primer punto tiene que ver con que, si bien acepta la creación de un fideicomiso para obra pública, quiere que la Legislatura avale la toma de deuda por $500 millones más que se destinarían a pagar deuda vieja. De hecho, en setiembre hay que hacer frente a un vencimiento del bono Aconcagua, por $100 millones. Este es el motivo por el cual Francisco Pérez resaltó, durante los actos del 9 de Julio, que no le sirve que los radicales aprueben el Presupuesto sin endeudamiento y estudien autorizarlo en setiembre, cuando hayan cerrado las cuentas de julio y se pueda comprobar si bajó o no la recaudación.

Por esto es que el gobernador quiere asegurarse de que el acuerdo se dé todo al mismo tiempo y no en partes.

Pero no hay que perder de vista que las negociaciones están muy avanzadas y más cerca de llegar a un acuerdo que de seguir peleando, como lo aseguró una fuente legislativa oficialista.

Las diferencias

Propuesta. La Unión Cívica Radical está dispuesta a autorizar el endeudamiento por $800 millones y no por $1.300 como pide el Gobierno. Además, impone otras condiciones.

Insistencia. El Ejecutivo quiere $500 millones más para poder hacerse cargo de la denominada deuda vieja, en la que entra el bono Aconcagua, con un vencimiento en setiembre.

La interna radical afloró en el debate

Casi tan ásperas como las conversaciones entre oficialismo yoposición son las reuniones dentro del seno mismo del radicalismo. Es que mientras el cornejismo se cristalizó en la consigna “ni un centavo para endeudarse”, las demás líneas internas vienen mostrando predisposición para arreglar con Pérez desde principios de año.

Hay que recordar que fueron los integrantes de la Línea Federal (afín al legislador nacional Enrique Vaquié) en especial los miembros del Senado, los que presentaron a principio de año una alternativa presupuestaria similar  a la que en nombre de la UCR le llevaron el martes al gobernador. En aquella oportunidad, no hubo acuerdo entre los radicales y la iniciativa fue sólo de los senadores.

Los desacuerdos entre los radicales finalizaron el martes en un encuentro previo al que mantuvieron oficialismo y oposición con el juez de la Suprema Corte, Alejandro Pérez Hualde. Finalmente, los radicales decidieron acompañar la propuesta de endeudamiento con condiciones. Eso sí, esta vez la posición del radicalismo en pleno será la misma en el Senado y en Diputados. Dicen que el que terminó con la discusión fue el precandidato a presidente, Julio Cobos. Se mostró a favor de otorgar endeudamiento y esto hizo decantar la turbiedad de las relaciones entre las distintas líneas internas. Un acuerdo un poco forzado, pero acuerdo al fin.

A full

Las comisiones de Hacienda y Presupuesto, tanto de Diputados como de Senadores, están trabajando para dejar listo el Presupuesto 2014 sin que queden puntos en conflicto.

La fecha

Al Gobierno le urge la aprobación del Presupuesto. Repetidas veces el gobernador ha manifestado que no le sirve tener autorizada la pauta de gastos recién en setiembre.

Optimismo

Más allá de las diferencias y los condicionamientos que cada parte intenta imponer, tanto en el justicialismo como en el radicalismo confían en que se alcanzará el acuerdo en poco tiempo más.