Son aquellos pequeños que no llegaron a las 37 semanas y pesaron menos de 1.500 gramos. El neumonólogo e investigador Howard Panitch, del Hospital Infantil de Filadelfia, presentó en Mendoza nuevas alternativas para mejorar su sobrevida.

El 8% de los bebés de Mendoza nace en forma prematura

Por UNO

Por Carina Luz Pé[email protected]

En Mendoza, alrededor del 8% de los recién nacidos son prematuros, es decir, que llegaron a este mundo con menos de 37 semanas de gestación y un grupo de estos bebés suele pesar menos de 1.500 gramos, constituyéndose en niños de alto riesgo. A estos bebés son los que más se controlan dentro de las terapias neonatales, pero también los que están más expuestos a sufrir infecciones o enfermedades asociadas a esta prematurez.

Por eso, los pediatras neonatólogos no se cansan de repetir que una de las formas más eficaces para evitar este tipo de complicaciones en la salud infantil, es trabajar con las mujeres para bajar los factores que llevan a un parto antes de término.

Y si de todos modos, el niño nace prematuro, luego del tratamiento médico para recuperarlo, garantizar condiciones de vida propicias para cuidar la salud, como una casa con todos los servicios y con espacio.

Buscan mejorar la sobrevida de los bebés prematuros

“A veces, los neonatólogos nos enfrentamos con bebés que no tienen la evolución que esperamos, que no le podemos retirar el respirador, que no responde a los tratamientos y no encontramos las causas. Bueno, este encuentro nos ha servido para abrir la mente, para considerar otras cosas”, indica Gladys Ferreira, subjefe del Servicio de Neonatología del hospital Lagomaggiore, en referencia a la visita de Howar Panitch, un neumonólogo pediatra, especialista en enfermedades pulmonares crónicas, en particular de prematuros del Hospital Infantil de Filadelfia, Estados Unidos.

El investigador estuvo ayer durante toda la jornada con los médicos del Lagomaggiore y del hospital Notti, mostrando una serie de trabajos respecto a este menú de enfermedades poco frecuentes, entre ellas la malformación adenomatosa quística (enfermedad congénita de los pulmones) y la hernia diafragmática (abertura anormal de ese músculo).

Incluso detalló el proceso de trasplante de un bebé muy pequeño, a los 2 meses de nacido, que logró sobrevivir y hoy tiene 7 meses. Hasta ahora no ha presentado mayores problemas. En este caso, explicó que es muy inusual hacer un trasplante ante una patología pulmonar crónica, pero que algunos centros hospitalarios encargados de hacer ablaciones de órganos, cuando se presentan las ocasiones, comunican la novedad. “Es muy difícil pero puede hacerse”, dice Panitch.

Pero también contó su experiencia respecto a la realización de otros procedimientos más comunes en la atención de los bebés prematuros, como la ventilación no invasiva y los abordajes más nuevos sobre la displasia broncopulmonar severa.

Esta última es la enfermedad crónica más frecuente después del asma y se produce en los prematuros que están expuestos a los respiradores u oxígeno.

Panitch indica entre los profesionales presentes que es posible evitar entubar a los pequeños bebés utilizando otros métodos, como mascarillas, mostrando diversos estudios con resultados auspiciosos respecto de esta modalidad.

De todos modos, más allá de la técnica y la aparatología disponible en Estados Unidos, el especialista rescata que las medidas básicas para evitar infecciones en los bebés que compliquen aún más la situación de los prematuros, tienen que ver con cuidar la higiene. “Lo más importante es que quienes cuidan al bebé, es lavarse bien las manos antes de tocarlo o de hacer cualquier otra cosa que lo rodea, como así también el equipo médico que lo trata, incluso la aparatología porque cualquier elemento puede elevar el riesgo de infecciones”, aclara el profesional norteamericano.

En el mismo sentido, el trabajo para evitar los nacimientos prematuros sigue siendo la medida de control más eficiente para bajar los índices de chicos que pueden llegar a sufrir discapacidades por no haber terminado de formarse dentro de la panza de la mamá.

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Los bebés prematuros son los que no llegan a las 37 semanas de gestación y pedan menos de 1.500 gramos.
Los bebés prematuros son los que no llegan a las 37 semanas de gestación y pedan menos de 1.500 gramos.
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Howard Panitch. El experto, en la conferencia de OSDE.
Howard Panitch. El experto, en la conferencia de OSDE.