Cecilia Amadeoamadeo.cecilia@diariouno.net.ar
Frente a la incertidumbre muchos apelan al billete estadounidense, pero los especialistas aseguran que hay mejores alternativas. La diversificación de las inversiones es lo aconsejable. Es como comúnmente se dice “poner los huevos en distintas c
Economistas rechazan adquirir dolar blue y sugieren otros caminos para ganarle a la inflación

Con el dólar paralelo rozando los $14, la falta de precisiones acerca de cómo se resolverá la situación respecto del pago a los fondos buitre, la posible reforma a la Ley de Abastecimiento, el INDEC admitiendo que el país entró en recesión, y como en cada momento de incertidumbre económica, muchos ven en la moneda estadounidense una tabla de salvación para proteger los ahorros. Pero los expertos aconsejan esperar a que se aquieten las aguas para, en todo caso, perder lo menos posible. Las claves: diversificar las inversiones o adquirir ciertos bienes en vez de correr de manera paranoica hacia el blue.
UNO consultó con tres economistas cómo actuar con los ahorros de cara a la creciente suba del dólar paralelo, el refugio de las reservas personales más elegido por los argentinos.
Todos coincidieron en que en momentos de alta inflación como los que estamos viviendo, con índices que se calculan cercanos al 40% anual, resulta necesario proteger los dineros de que se dispongan, por más escasos que sean. “La plata no rinde. Al contrario, pierde valor frente a otros bienes. Se puede invertir en moneda extranjera pero también hay otras opciones, como comprar bienes de consumo de corto plazo”, opinó Raúl Mercau, decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Champagnat y coordinador del Centro de Información de la Federación Económica de Mendoza.
Entre estas opciones, el economista sugiere, por ejemplo, adelantar la compra de un equipo de aire acondicionado en vistas a la próxima temporada estival, aprovechar las liquidaciones de invierno en materia de indumentaria o calefacción, o abastecerse de alimentos no perecederos en algún centro mayorista, como para ganarle, aunque sea unos pocos metros, la carrera a la inflación.
Otro que propone la diversificación de las inversiones es Sebastián Laza, economista, docente universitario y director de Conexión Financiera. Apelando a la vieja estrategia de “poner los huevos en distintas canastas”, el experto recuerda que hay otras maneras de llegar al dólar sin tener los billetes en la mano: “Se puede invertir el 50% de los ahorros en un plazo fijo y la otra mitad en un fondo de inversión. Estos últimos son papeles que también siguen la evolución del dólar”.
Por su parte, Jorge Day, economista senior del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), advirtió de que la moneda estadounidense sólo podría ser un “buen” negocio si la inversión es a largo plazo y que, en todo caso, “si después baja su valor, no sería una pérdida muy grande”.
El dólar ahorro, la opción que la AFIP autoriza para asalariados
En una suerte de especulación de cabotaje, se ha vuelto cada vez más común que muchos asalariados compren los famosos “dólar ahorro” con la anuencia de la AFIP para rematarlos horas después en el mercado negro y hacer una pequeña diferencia. La estrategia ha sido confirmada por el organismo de control de los ingresos públicos con números concretos: en los primeros días del mes, cuando son las fechas de cobro de los sueldos, suben notablemente los pedidos de autorización y la concreción de operaciones.
A finales de enero, tras la devaluación del peso dispuesta por el Gobierno nacional, el cepo impuesto por el Ejecutivo a la moneda extranjera mostró un tibio signo de flexibilización.
La AFIP autorizó a los trabajadores registrados, ya sea en relación de dependencia, autónomos o monotributistas, que tuvieran ingresos por más de $7.200 (el equivalente al valor de dos salario mínimo, vital y móvil, que hoy está en $3.600) a destinar parte de sus ingresos a la adquisición de dólares para tenencia.
Desde ese momento y hasta la fecha, muchos argentinos descubrieron en el permiso una maniobra para sumar unos pesos a sus ingresos. Como los asalariados no están obligados a presentar una declaración jurada de patrimonio, salvo que paguen el impuesto a los Bienes Personales o el de Ganancias, el Estado no controla qué hace el trabajador con esos dólares. El negocio, para muchos, es redondo.
La operación implica pagar 20% más de lo que indica la cotización oficial del dólar, retención que se toma a cuenta del pago de Bienes Personales, en el caso de los monotributistas, y para el pago del Impuesto a las Ganancias, para el resto de los trabajadores. Como la moneda estadounidense cerró ayer en $8,44 en su valor oficial y en $13,88 en el paralelo, los que compraron autorizados por la AFIP y vendieron en el mercado negro, hicieron una diferencia de $5,44 por cada billete verde que tiñieron de azul.
Datos oficialesEn la página de internet de la AFIP, se puede consultar el historial de las operaciones realizadas para la tenencia de moneda extranjera que atestigua la estrategia de los especuladores de cabotaje.
Al analizar el comportamiento de las transacciones puede observarse claramente el fenómeno.
El 4 pasado se efectivizaron 42.863 operaciones por US$32.030.294, el día 5 se cerraron 37.282 autorizaciones por US$26.154.263, el día 6 las operaciones fueron 30.352 por US$20.758.798, y el día 7 cayeron inusitadamente a 6.296 por US$4.220.090, para terminar el 8 de agosto en 23.431 permisos por US$15.470.663.
A partir de allí las autorizaciones apenas si superaron las 15.000 por un promedio de diez millones de dólares.