Por Enrique [email protected]
El procurador de la Corte Rodolfo González designó a Fernando Guzzo en lugar de Mariano Carabajal. Los abogados de los dos acusados cuestionan que desconoce la causa, que va por el segundo juicio.
Designaron a un nuevo fiscal que nunca tuvo contacto con el expediente del caso Bolognezi
Otra vez la polémica en la causa Bolognezi. Ahora la provocó la Procuración General de la Corte, que designó como fiscal en el juicio a Fernando Alfredo Guzzo, que nunca tuvo contacto con el expediente ni asistió a ninguna de las audiencias que se realizaron en los últimos seis meses.
Guzzo, titular de la Sexta Fiscalía de Cámara en lo Criminal del Gran Mendoza, dijo ayer a Diario UNO: “Lo único que tengo en este momento es la designación” y con respeto a cómo podrá cumplir acabadamente con su función: “El lunes plantearemos cómo vamos a implementar esto”. A pocas audiencias de que finalice este segundo juicio por el asesinato de José Luis Bolognezi ocurrido el 14 de setiembre de 2002, el fiscal de Cámara Mariano Carabajal, que representó al Ministerio Público en esta etapa, tenía programada hoy una impostergable y compleja intervención quirúrgica que lo obligará a tomarse al menos tres meses de licencia.
Como la situación particular de Carabajal ya estaba contemplada y la dificultad y extensión del caso también lo ameritaba, durante estos seis meses de audiencias había sido acompañado por el fiscal de instrucción Martín Scattareggi. Por eso, teniendo en cuenta que Scattareggi vio y escuchó lo mismo que Carabajal, se suponía que fuera él su remplazante natural.
Sin embargo, el procurador general Rodolfo González adoptó una medida que sorprendió a todos y designó a Guzzo, que cuando transcendió la noticia no recibió cuestionamientos sobre su calidad profesio al, pero sí por su incuestionable desconocimiento de la causa judicial, entre otros aspectos.
El abogado Juan Carlos Ruiz, defensor de Abdo Girala, uno de los imputados, adelantó ayer que hará un fuerte cuestionamiento a la decisión de la Procuración cuando se reanude el debate el lunes próximo.
El letrado indicó que el juicio oral y público tiene entre su espíritu que las partes puedan valorar “la inmediatez de la prueba” y el valor de cada testimonio , y que la designación de Guzzo vulnera esto. “No escuchó a los 300 testigos que pasaron durante estos seis meses ¿cómo hará para valorarlos?”, se preguntó Ruiz.
Además, si bien reconoció que todos los fiscales son representantes del Ministerio Público, también acotó que cada uno valora subjetivamente e inevitablemente cada uno de los elementos probatorios y que Guzzo no podrá hacerlo porque no estuvo presente durante el juicio.
Finalmente el defensor recordó que el rol de un fiscal no es el de un inquisidor a ultranza sino que debe ser imparcial y objetivo, según las leyes nacionales. Como garantía para un juicio justo las defensas entienden que el fiscal Martín Scattareggi era el subrogante natural de Carabajal, porque vio y escuchó lo mismo que él. Además es de la misma circunscripción, es el reemplazo natural del fiscal de Cámara y ya ha participado en otros debates cumpliendo ese rol.
En la última audiencia y antes de que debiera tomarse licencia, el fiscal Carabajal había cargado muy duramente contra los funcionarios judiciales y policiales que actuaron en la instrucción de la causa.
También indicó que las 3.500 horas de escuchas telefónicas que se realizaron eran “ilegales” y que “la acusación contra los imputados no tiene lógica”.



