Las actitudes violentas contra los médicos en los centros de salud y las guardias hospitalarias hace años que son moneda corriente, y se incorporan rápidamente al anecdotario de quienes trabajan allí a diario.
Fuera de sí ante el momento crítico por el que pasan, los familiares de los pacientes suelen emprenderla sin piedad contra médicos y enfermeros, lo que hace que la tarea se torne claramente riesgosa.
Por eso Isabel Del Pópolo, líder gremial de los profesionales de la salud nucleados en AMPROS, reclamó que en los centros de salud más conflictivos se instale un botón antipánico conectado al 911, para que los médicos puedan darle la alarma inmediata a la policía cuando están en problemas. Del Pópolo demandó esta urgencia después de contar cómo en un centro de salud de Godoy Cruz los familiares de un niño que habían sido atendidos, a pesar de que les correspondía otro centro y no ese, se enardecieron y golpearon a una médica cuando reclamaron sin éxito que se les entregara leche. Como es obvio que no hay un policía disponible para cada centro de salud, Del Pópolo reclamó esta solución para protección de sus afiliados.



