Mendoza Lunes, 19 de febrero de 2018

De la primera reina de la Vendimia que es madre: "Esto ya lo soñaba"

"Siento que mi hija lo lleva en la sangre" afirmó María José Di Marco, la primera reina de la Vendimia que es madre y llegó desde Tupungato.

Que no caía. Que sintió una emoción y una felicidad que no había dimensionado. Y que, en todo momento, buscó ver entre el público el rostro de su hija, Emma, de apenas 2 años. Así describió María José Di Marco (22) lo que experimentó la madrugada de ayer mientras se anunciaba que era la nueva reina de la Vendimia de Tupungato. Su relato, aunque se parezca al de cualquier soberana, tiene una particularidad que lo dejará inscripto en la historia de la fiesta máxima de los mendocinos: es la primera vez que un hijo presencia la coronación de su madre.

Más allá de su belleza y de que gran parte de la comunidad ya la conocía, porque fue reina departamental de los Estudiantes en 2012 y virreina provincial de los Estudiantes en 2013, entre los tupungatinos las expectativas eran grandes en torno a la candidata de Cordón del Plata. Se sabía que, de ser la que más votos sumara (obtuvo 60, frente a los 27 de la virreina, Romina Cardozo), se convertiría también en la primera reina madre al momento de su elección.

Que esto fuera posible se debió, principalmente, a una modificación del reglamento provincial que se hizo por ley en 2014, pero que se aplicó recién dos años después. Momento crucial para la historia de la Vendimia que María José recuerda a la perfección. "Cuando me quedé embarazada como que se me cayeron todas la ilusiones, pero cuando se aplicó la Ley 8.740 que permitía que toda persona con documento femenino pudiera participar, eso me llenó el alma nuevamente. Fue volver a tener otra esperanza", recuerda la tupungatina con exactitud acerca de lo que ocurrió cuando Emma era todavía bebé.

Es que Jose, como la conocen, asegura que siempre soñó con ser reina. "Desde que era muy chiquita me encantaba Vendimia. Desde que tengo uso de razón esto lo soñaba, y siento que mi hija lo lleva en la sangre. Ya veo que le gusta. Le encantan las coronas, saluda muy bien. Después cuando sea grande puede no gustarle, pero por lo menos yo veo que ahora lo disfruta", contó la joven que además de su maternidad cursó la carrera de Diseño Gráfico y Publicitario. Para el título, sólo le restan rendir unas materias.

Di Marco, más allá de su deseo personal, confesó que fue gracias al apoyo de su familia y a la incondicionalidad de su novio Emiliano (26), con quien lleva 9 años de relación, que se animó a asumir un desafío que, entiende, no es fácil. "Yo sí creo que voy a poder cumplir. Hay que hacer un gran esfuerzo y no es nada fácil dejar a un hijo, pero ella es muy independiente, tiene muchos tíos y a mucha gente que la contiene, la cuida y con quien está muy bien. Esto es un trabajo", aseguró.

En lo inmediato, contó que se ha organizado para que Emma se quede una semana con cada abuela, cuando deba afrontar la convivencia en la Ciudad de Mendoza y que, después, cuenta con el apoyo de su mamá y de toda su familia y novio -con quien convive- para cuidarla. Así y todo, ya sueña con hacer alguna actividad oficial junto con su hija o alguna sesión de fotos para darle un mensaje a los mendocinos.

"Creo que gran parte de la sociedad es muy conservadora y tiene todavía la idealización de una reina perfecta. Pero está bueno que haya cambios, que se innove. Sí creo que la figura de la reina tiene que seguir existiendo porque Mendoza no sería la misma sin ella. Que tiene que estar preparada, pero que puede también ser mamá", cerró.

Ante más de 9.000 personas

La fiesta Tupungato... Vendimia del agua y el tiempo mágico fue el sábado en el anfiteatro municipal e hiló historias donde se puso en valor el paso del tiempo, preservando las tradiciones y cuidando la bendición de poseer el agua más pura. Fue dirigida por Orlando Herrera.

María José Di Marco, coronada.
María José Di Marco, coronada.

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