La variedad de precios provoca que estas motos de cuatro ruedas copen los circuitos deportivos. El Gobierno proyecta permitir su uso en las calles. Debate por las normas de seguridad y los menores.

Creció la cantidad de cuatriciclos, más allá de que no hay un registro

Por UNO

Dos hechos pusieron a la luz esta semana el extraordinario crecimiento en la cantidad decuatriciclos que pueblan la provincia: un accidente en San Rafael, que el miércoles cobró la vida

de un niño de 7 años, y un proyecto de ley que, de obtener el visto bueno de la Legislatura,

permitiría que estas máquinas transiten por las calles.

No existe un registro sobre cuántas de estas motos de cuatro ruedas hay en la provincia. Sí

se sabe que desde hace algunos años son furor en los circuitos de montaña y terrenos baldíos de

toda Mendoza.

También las agencias reconocen que el Rally Dakar –que hace una semana coronó a un argentino

(Marcos Patronelli) en la categoría cuatriciclos– elevó las expectativas de ventas, incluso sobre

el ya "exponencial" crecimiento que éstas registran.

Otros temas son ahora el centro del debate: las medidas de seguridad que necesitarían cumplir

los cuatriciclos para andar por las calles (tienen prohibido hacerlo) y la permisividad de los

padres con los menores de edad para su uso.

Sobre la muerte del pequeño sanrafaelino –quien habría ido como acompañante en un "cuatri" al

mando de una nena de 12 años, en la vía pública–, los representantes de agencias que venden estos

rodados pidieron que no se "demonice" al cuatriciclo.

"No se le puede echar la culpa al caballo porque mató a un jinete en Jesús María", comparó

Leonardo Lorenzo, de Panella-Yamaha.

La responsabilidad, en primera instancia, es siempre de los padres o de los mayores a cargo.

El cuatriciclo, que era un "cable a tierra" de lujo, dejó de serlo. En los años 90 sólo se

conseguían los grandes de marcas japonesas, que equivalen en precio a un auto (chico) 0 kilómetro.

Hoy los rodados de menor cilindrada cuestan entre $1.900 y $15.000 en Mendoza.

Por eso mismo, cada vez más cuatriciclos ronronean los fines de semana en circuitos de zonas

deshabitadas, y no tanto, de la montaña y el llano mendocino.

Un certificado que emite la Aduana argentina y que recibe cada propietario de estos rodados

señala que no pueden transitar en la calle ni hacerlo sin casco. Algunos exigen también que no lo

conduzcan menores de 16 años. Tampoco está permitido que viaje en él más de una persona, salvo

excepciones.

Si la Legislatura aprobara su uso en la vía pública, sólo podrían manejarlos mayores de 18,

con carnet habilitante (como las motos deportivas). El Ejecutivo anunció esta semana que el

proyecto de ley para su estudio será en febrero.

De ser Mendoza la primera provincia en habilitarlos, los propietarios deberán registrar sus "

cuatri" cubrirlos con un seguro contra terceros y acondicionarlos de acuerdo con las normas de

tránsito.

Por ahora, estos rodados funcionan sin necesidad de una patente.

Travesías solidarias

Una vez por mes decenas de cuatriciclos se reúnen para colaborar con escuelas rurales de

Mendoza.

Enduro Mendoza se llama el grupo que lidera y organiza Jorge Sarra. En estas travesías

solidarias participan locales y extranjeros.

Unos 40 "cuatri" por senderos de campo llegan a colegios que funcionan en lugares poco

accesibles. En invierno el grupo se interna en el desierto. Durante los meses cálidos alcanzan

parajes educativos de montaña. Llevan alimentos, ropa, útiles y objetos que las escuelas necesitan.

"Somos respetuosos del medio ambiente. Cuidamos la vegetación y también se limita el número

de cuatriciclos", contó uno de los asiduos participantes del paseo.