Los delitos sexuales, vale decir, violaciones, abusos gravemente ultrajantes, corrupción de menores y abusos simples, serán investigados a partir del 1 de noviembre por una fiscalía que atenderá específicamente hechos que ocurran en todo el Gran Mendoza.Se trata de la Unidad Fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual, la que desde esa fecha tendrá cuatro fiscales exclusivos, dedicados a esclarecer casos de esa naturaleza. Uno de ellos es Gustavo Stroppiana, el fiscal del caso Próvolo, quien hoy investiga las innumerables vejaciones cometidas contra niños sordomudos por los sacerdotes y parte del personal de maestranza del instituto católico, que funcionaba en Carrodilla y que está clausurado. Los otros integrantes son la fiscales Cecilia Bigner y Virginia Rumbo -ambas de la actual fiscalía de Capital- y Darío Nora, quien revista en la fiscalía de Las Heras-Lavalle. Justamente, el formato por departamento, tal como lo conocemos, desaparecerá para mudar de forma definitiva al sistema de unidades fiscales por delitos.
Así lo dio a conocer ayer el procurador general de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza, Alejandro Gulle, completando el proyecto que anunció cuando asumió en su cargo hace un año, cuyo fin era pasar del sistema de investigación territorial por departamentos al de las fiscalías especializadas por delitos que operará a pleno desde el 1 de noviembre. La nueva fiscalía de Delitos sexuales se sumará a las ya creadas en los últimos meses de Homicidios, Violencia de género, Robos y hurtos, Delitos económicos, Sustracción de automotores, la Fiscalía correccional, más la que no tuvieron modificaciones, como las de Flagrancia y Penal de Menores. "He dispuesto la creación de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual porque era una deuda que teníamos con la sociedad", aseveró ayer Gullé tras firmar la resolución 840/17 del Ministerio Público Fiscal. "Dispuse -agregó- la disolución de las unidades fiscales departamentales, que ahora serán especializadas, transformación que hicimos durante el año y estamos concluyendo". Destacó: "Con esta reestructuración vamos a poder dotarlas de mayor cantidad de personal y de funcionarios, que nos permitirá investigar a un ritmo más acelerado y estar más descomprimidos en el trámite de causas". Gullé recalcó: "Reforcé todas las fiscalías, pero sobre todo la Unidad Fiscal Correccional, que tramita delitos menores. Son muchos, por eso allí elevé la cantidad de fiscales, de cuatro a siete en total". El procurador aclaró que los lugares para poner las denuncias seguirán siendo los mismos: "Las oficinas fiscales que están en cada departamento del Gran Mendoza seguirán allí para recibir las denuncias de la ciudadanía. La reforma es interna y no afectará a la gente que necesite del sistema de justicia".
