Por Alejandra Adiadi.alejandra@diariouno.net.ar
El uso de madera y barro como amalgama para la construcción vuelve a ser noticia en el Valle de Uco.
Controlan construcción de las casas de quincha en San Carlos

El uso de la madera y el barro como amalgama para la construcción es posible hoy en San Carlos. Es que ya pueden construirse casas de quincha modificada, luego de que se regulara su construcción a través de una ordenanza.
Este sistema no es nuevo para los pobladores de este departamento del Valle de Uco, donde todavía se luce la primera edificación de este tipo que data de más de 90 años.
En los noventa también se experimentó con esta modalidad y se construyó un centro de formación.
Desde ese entonces, a través de varias verificaciones técnicas y pruebas, y ante la necesidad cada vez más latente de darle una solución habitacional a un sector de la población que no puede acceder a una vivienda tradicional o industrializada, el Concejo Deliberante de la comuna dirigida por Jorge Difonso aprobó a través de la ordenanza Nº 1498/14 el desarrollo de este sistema alternativo usado en la antigüedad, a partir del uso de un plano tipo que se le entrega a los vecinos en condiciones de emergencia.
“Se trata también de recuperar muchos saberes como pueblo, como cultura. Tuvimos otras experiencias que se fueron perdiendo pero siempre hay alguien que lo vio, que lo hizo y así vamos aprendiendo entre todos”, expresó Fabiana Villafañe, una de las futuras propietarias de las primeras cuatro viviendas que están levantándose en la ex zona industrial de Pareditas, en un terreno del barrio El Milenio.
Para las primeras familias que accederán a ese sistema ya regulado el trabajo colectivo es fundamental para el avance de las obras. Por eso, estas casas que corresponderían al primer barrio de quincha modificada van al mismo nivel: tienen hechos los cimientos y la estructura del contrapiso. Ahora, estarían planificando cómo hacer el techo. “Estamos contentos y vamos avanzando, trabajando los días que se puede, porque hay muchos que dejan días de sus trabajos para poder hacer esto”, agregó esta sancarlina. También hay dos casas más que están construyéndose en otros sitios.
Además, algunas empresas están ofreciendo su ayuda ya que la idea es que algunas firmas –como Baggio, Salentein y La Celia que ya se sumaron– puedan donar aquellos desechos industriales que puedan ser reciclados.
En cuanto a costos, desde el municipio estiman que se requiere de una inversión aproximada de $50.000 en materiales. “El desafío más importante es la autoconstrucción. Que la familia, el vecino ayude y todos aprenden a hacer la casa. Cuando construye la familia se abaratan mucho más los costos”, explicó el director de Vivienda, Miguel Funes, además de calcular que el valor total equivaldría al 20 o 30% del valor normal de una casa bajo el sistema formal.
El mismo director del Instituto Nacional de la Vivienda, Omar Parisi, asumió que esta alternativa es 80% más barata y que, si se aprueban las condiciones reglamentarias de habitabilidad, podrían recibir financiamiento. Por eso los ojos están puestos en esta prueba piloto que emprendieron los sancarlinos con el aval legislativo local.
“Esto es un proceso. En esto no queríamos formularlo desde el escritorio. Dijimos de ir haciéndolo en el lugar, ir adaptándolos a los recursos de cada zona”, agregó Funes. Ahora esperan terminar las primeras para que el IPV y otros organismos certifiquen sus condiciones y puedan brindar financiamientos.
Qué es una casa quincha ►Elementos. La modalidad “quincha” requiere como elemento básico madera y tierra cruda. De los insumos hierro y cemento sólo se requiere menos del 20% respecto de la construcción tradicional, para asegurar cimientos y la impermeabilidad de los pisos.
►Cuánto cuesta. Se estima que el valor de los materiales es de $50.000 y que el ahorro, a diferencia de lo que se requiere para una vivienda tradicional, es del 80% aproximadamente.►La propuesta. Lo que se propone es una casa de unos 62m2, con dos dormitorios, cocina comedor, baño y una pequeña lavandería.