Por Luciana Moránmoran.luciana@diariouno.net.ar
Al jefe de la repartición en Mendoza, Miguel Rivas, lo acusaron ante la Oficina Anticorrupción de haber creado una “empresa familiar” en el Cuarto Distrito.
Conflictos y denuncias en los sindicatos de los viales nacionales

Cartas documento cruzadas, acusaciones por manejos irregulares, versiones variadas y hermetismo son algunos de los condimentos que se mezclan en la vida sindical de los trabajadores de Vialidad nacional en Mendoza. El conflicto, latente desde 2011, estalló este año, y a fines de octubre adelantó diez pasos con una denuncia presentada en la Oficina Anticorrupción contra el jefe de la repartición en la provincia, Miguel Rivas.
Cerca de 300 personas trabajan en Vialidad nacional en Mendoza y dos de los gremios que están disponibles para la afiliación, la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) y el Sindicato del Personal de Vialidad Nacional, protagonizan la batalla que hasta principios de año se daba puertas adentro.
Un episodio crucial sucedió en abril, cuando el Sindicato del Personal de Vialidad Nacional celebró elecciones. Uno de su afiliados, Juan Carlos Castro, presentó una impugnación y los comicios están siendo revisados en el Ministerio de Trabajo.
En la impugnación se objeta que la elección no fue correctamente difundida. Ese argumento es rechazado por Darío Pérez y Jorge Gomensoro, el primero secretario general electo en esos comicios y el segundo, ex secretario general de este gremio y electo secretario adjunto en abril.
En medio del conflicto por la validez o no de las elecciones internas en ese sindicato –situación que aún no resuelve Trabajo– hubo también quejas y acusaciones de que la patronal persuade a los trabajadores a afiliarse a la UPCN y fomenta “desafiliaciones masivas” de quienes estaban adscriptos al otro gremio.
La denuncia más polémica En ese contexto, el Sindicato del Personal de Vialidad Nacional elevó una acusación a la Oficina Anticorrupción. La denuncia es contra el jefe de Vialidad Nacional en Mendoza, Miguel Rivas, y acusa al funcionario de haber creado una “empresa familiar” en el Cuarto Distrito ya que contrató a sus dos hijos en su misma repartición (uno ingresó en 2010 y el otro hace alrededor de un mes).
Esta denuncia apareció primero en una solicitada que publicó el Sindicato del Personal en setiembre y luego fue replicada por su secretario general, Darío Pérez, en la Oficina Anticorrupción, el 24 de octubre. El denunciante adelantó que llevará la acusación al Ministerio de Trabajo y al Defensor del Pueblo. Además, aseguró que le relató el problema al equipo del periodista Jorge Lanata “a ver si alguien nos escucha. Hemos sido castigados por esto, nos han trasladado. A mí me sacaron del área de Contaduría de Vialidad Nacional y me llevaron a la oficina de Obras. Rivas no puede ser jefe de sus hijos. Mínimo queremos que desista del cargo o que envíe a sus hijos a otro distrito. Tenemos pruebas de que se montó una empresa familiar”, dijo el gremialista a UNO.
Jorge Gomensoro, su compañero de fórmula, agregó: “No queremos un jefe de distrito que se maneje como si fuera el dueño de casa. Tiene que ser responsable, que sepa que está administrando fondos del Estado, que maneje al personal como corresponde y no como se está comportando porque el ninguneo que hace a nuestra institución es una falta de respeto absoluto. Somos un gremio chico pero no por eso nos tiene que faltar el respeto”.
La denuncia presentada en la Oficina Anticorrupción no fue respaldada por la conducción del gremio con más afiliados en Vialidad Nacional Mendoza: UPCN. Luis Fernández, su secretario general, argumentó que “no hay comentarios al respecto porque no nos consta nada de lo que dicen. No puedo hablar de alguien que no existe porque las elecciones de ese sindicato están impugnadas. Esa solicitada es un anónimo. Desde la UPCN no podemos hacer nada, no defiendo ni a la jefatura ni a la patronal”.
En tanto, Miguel Rivas –el denunciado– prefirió no entrar en detalles sobre la situación y le dio a Diario UNO una respuesta escueta: “No tengo nada que decir, hay una instrucción sumaria que ha ordenado el administrador (Nelson Periotti)”.
Esa instrucción sumaria es una investigación por la denuncia de “empresa familiar”, que hizo el Sindicato del Personal de Vialidad Nacional Cuarto Distrito en octubre ante la Oficina Anticorrupción.
“El jefe es controlado por su esposa”
La denuncia que presentó Darío Pérez el 24 de octubre ante la Oficina Anticorrupción, acusa al jefe del Cuarto Distrito, Miguel Rivas, de haber conformado “una empresa familiar”, lo cual “atenta contra el orden moral, contra el derecho de cualquier ciudadano común a poder concursar por un lugar en la repartición. El jefe de distrito es controlado por su propia esposa que es la asesora interjurisdiccional (…) Toda la familia trabaja en el cuarto distrito de la Dirección Nacional de Vialidad, (…) hijos al mando de sus padres beneficiados por categorías elevadas, impunidad y tratos diferentes” (sic).
“Corrupción, amiguismo, acomodos...”
La última solicitada, el 6 de noviembre, firmada por el Sindicato del Personal de Vialidad Nacional -4º Distrito-, decía: “Este sindicato combate la corrupción, el amiguismo, los acomodos, los viáticos truchos, las contrataciones arregladas, el uso de los bienes del Estado como bienes particulares, la repartición pública como empresa familiar y los abusos a los empleados. Estamos en lucha constante contra estos flagelos , tratando de reivindicar a este Gobierno nacional que nada tiene que ver con esto”.