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La mayoría de los actos vandálicos que sufre el metrotranvía son ocasionados por menores Aunque las cifras no alarman, son comunes las pintadas y las piedras contra los vidrios de las duplas.

Chicos y adolescentes son los principales vándalos del metrotranvía que transita por el Gran Mendoza

Ignacio Zavala Tellozavala.ignacio@diariouno.net.ar

Grupos de niños y adolescentes son los que mayores males causan a las instalaciones del metrotranvía con actos de vandalismo que ellos toman como una travesura. No sólo realizan pintadas en paradores y duplas, sino que lanzan piedras a los relucientes trenes y, en ocasiones, han llegado a dañar las instalaciones eléctricas. El miércoles pasado dos niños desviaron el recorrido de las vías al accionar una palanca, lo que podría haber provocado el descarrilamiento de alguna de las unidades.

Aún antes de que el servicio funcionara de manera regular, el metrotranvía sufría actos de vandalismo de inadaptados. Por falta de educación o excesivo tiempo de ocio, las consecuencias se observaban en los paradores con pintadas y vidrios apedreados, sobre todo, en el tramo en el que se encuentra la estación Progreso. Los constantes hechos de vandalismo promovidos por quienes vieron en la novedad del sistema de transporte una oportunidad para hacer de las suyas y “divertirse” llevaron a la creación de una división policial especial. Además de realizar patrullajes a la vera de las vías, los uniformados viajan en las duplas realizando tareas preventivas y monitorean el recorrido a través de cámaras. Pequeños revoltosos Si bien las cifras que llevan registradas los efectivos de la Unidad Policial Metrotranviaria (UTRAN) no son escandalosas, lo que llama la atención es que la mayoría de los actos vandálicos son ocasionados por menores de edad. Desde la creación de la pequeña unidad policial –el 1 de febrero de 2012–, se han registrado entre 25 y 30 pintadas a duplas y paradores, y se produjeron 10 intervenciones a raíz de pedradas a las duplas y a las estaciones. También se constató la rotura de cuatro cámaras de vigilancia. “Cuando empezó el servicio, teníamos una o dos pintadas por día, pero ahora han disminuido y no hemos tenido ningún inconveniente últimamente. Nuestro personal filma estas situaciones, pero no tenemos intervenciones  policiales porque se producen en un momento de una travesura de los chicos y luego se retiran del lugar”, explicó el jefe de la UTRAN, Fabián Yansón. Un juego que pudo salir mal Sin embargo, la tranquilidad que tenían los policías encargados de monitorear las vías hasta hace, por lo menos, tres meses se vio alterada durante la siesta del miércoles cuando dos niños movieron la palanca de accionamiento de vía mientras jugaban en la estación Mendoza. Ese mecanismo permite cambiar de vía al tren urbano, por lo que los chicos pudieron haber ocasionado el descarrilamiento de una de las duplas y producir una tragedia. Sin escarmiento “En el caso de las pintadas, se trata de contravenciones, no de delitos. Como al limpiarlo, el elemento vuelve al estado original, no se considera un daño permanente”, detalló Marcos Ibaceta, uno de los efectivos que presta servicios en la pequeña unidad. El inspector agregó que sólo en una de las casi 30 intervenciones por pintadas se logró identificar a los “artistas” y secuestrar sus aerosoles. “La mayoría de los que comete estos hechos son jóvenes que vienen a la escuela. Mientras caminan por el trazado, les parece un juego apedrear las duplas y hasta hacen competencias de puntería. Por ser menores de edad, una vez que intervenimos se los pone en guarda, se cita a los padres y se hacen las actuaciones administrativas para dejar constancia”, concluyó Ibaceta. Eso sí, a pesar de que lidian con pequeños revoltosos a menudo, los policías de la UTRAN hinchan el pecho con orgullo cuando sacan a relucir otras estadísticas. Es que desde que opera la unidad especial no figuran en sus registros arrebatos ni robos de mayor envergadura en los paradores ni a bordo de las unidades. Antecedentes 31 de enero de 2012. Durante la instalación de los flamantes sistemas eléctricos más de 10.000 metros de cable de fibra óptica fueron robados. 14 de marzo de 2013. Un grupo de chicos fue captado in fraganti por las cámaras mientras atacaban a piedrazos una de las cajas que mueven los rieles. 26 de junio de 2013. Una gavilla de jóvenes destrozó las rampas para discapacitados de la estación Progreso. Fueron captados por las lentes de seguridad. 19 de julio de 2013. Vándalos pintaron grafitis en la dupla 1.006 en la estación Luzuriaga. Entonces un estación transformadora también sufrió el vandalismo.

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