Alejandro Cazabán no quiso contestarle al vicegobernador y fundamentó su decisión apelando a unaexpresión poco común en Argentina, aunque bastante clara –"No soy un ocotito de la política"–, que
El secretario general de la Gobernación utilizó esa rareza lingüística, que alude a la “persona que
fomenta discordias”, para referirse a la arremetida de Cristian Racconto contra su persona.
Cazabán: “Yo no soy un ocotito”
