El CEO fue informado por preventores de Capital que Luciana tenía lesiones cuando intervinieron el 31 de diciembre, tras la denuncia de un cuidacoches.

Caso Luciana: el 911 sabía que la pequeña había sido brutalmente golpeada el 31 de diciembre

Por UNO

Por Alejandro [email protected]

"La menor tiene algunos golpes en la cara y el cuerpo. Según manifiesta, la madre se fue con un changuito con un hermanito. Habla muy poco”.

Éste es el extracto final del parte que los preventores de Capital (policía municipal) le informaron por radio al 911 desde la calle Entre Ríos 358, el 31 de diciembre. Dieron cuenta así de que Luciana tenía signos de estar golpeada la tarde en que el cuidacoches José Segundo Medina llamó a la Policía tras hallarla sola y llorando de hambre en ese domicilio de Ciudad.

El dato de los golpes aportado por lo preventores es revelador y coincide con lo expresado por el cuidacoches, quien –primero en los medios de prensa, cuando se enteró de que la nena de 3 años había sido asesinada, y luego ante la fiscalía de Capital– ratificó: “Tenía un aspecto terrible, estaba toda moreteada”.

Aunque el cuidacoches y los preventores que estuvieron en la calle Entre Ríos y trasladaron a Luciana a la Comisaría Tercera vieron lo mismo, el operador de turno del Organismo Administrativo Local (OAL), responsable de proteger a los menores en riesgo social, devolvió la menor a su madre esa misma tarde mediante una gestión estrictamente telefónica y sin pasar por la comisaría.

Es un enigma para la investigadores por qué en la Comisaría Tercera no detectaron esos golpes que tenía Luciana, que sí vieron Medina y los preventores y que fueron informados al 911.

Y si detectaron lesiones, por qué no las informaron. Esta sospecha subyace en que el personal de la Tercera no alertó a la oficina fiscal, que está a una puerta de distancia en el mismo edificio, que tenía golpes. Tampoco, al parecer, le habrían informado al operador del OAL que la niña tenía lesiones.

Incluso, en la primera conferencia de prensa del Gobierno tras el homicidio de la menor, el ahora ex jefe del OAL, Fernando Herrera, y el subsecretario de Relaciones con la Comunidad, Alejandro Gil, remarcaron que no tenían denuncias de lesiones de la menor. Quizá desconocían lo que había sido informado oportunamente al 911.

El registro completoLa sábana del 911 de aquel 31 de diciembre que consta en el expediente penal testimonia exactamente lo contrario.

El texto completo de la comunica-ción que hicieron los preventores alrededor de las 16.30 de aquel día dice lo siguiente: “Comunica que en dicho lugar hay un caserón viejo donde una mujer habría dejado sola a su hija, de unos dos años, según indica un sujeto que no es familiar y que sólo pasaba por ahí”.

Luego continúa: “La base de la Tercera informa que el móvil está realizando una medida y no cuenta con personal. Coordinador informa que la persona se llama José Segundo Medina.

Se observa a la menor saliendo por un gabinete de gas cuando llega la movilidad de Preventores, por lo tanto se traslada a la persona y a la menor a la comisaría, previo a hacer una encuesta ambiental en la zona.

La menor tiene algunos golpes en la cara y en el cuerpo. Según la menor, manifiesta que la madre se fue con un changuito con un hermanito. Habla muy poco”.

Murió por una golpizaEl informe final del Cuerpo Médico Forense a la fiscal a cargo, Daniela Chaler, confirmó que la pequeña Luciana Rodríguez, de 3 años, murió a causa de los múltiples golpes que recibió aquella tarde del martes 7 pasado en el domicilo usurpado de Entre Ríos 358, donde vívía con su familia.

También determinó que la hora del deceso fue alrededor de las 20 y descartó sin margen de dudas que la menor fuera abusada sexualmente o tuviera lesiones de ese tipo que pudieran ser de vieja data.