Por Alejandra [email protected]
Las postales típicas de barrio han ido cambiando con el paso del tiempo en el departamento. Para muchos, parecen haber quedado atrás esas escenas que mostraban, a cualquier hora del día, a los niños jugando solos en las calles o en las placitas más cercanas, las sillas ubicadas en las veredas hasta la noche para cualquiera que quisiera sentarse a compartir un mate o las puertas abiertas de par en par en las casas. Hoy, los vecinos se han vuelto a reunir, pero con otros fines. Entre ellos, para buscar soluciones a los problemas de inseguridad. Es por eso que en esta comuna ya imitan a algunas de la urbe provincial con la instalación de dispositivos de seguridad, como es el caso de las alarmas comunitarias.
“Hubo un caso puntual de un asaltado a media mañana que fue el disparador, aunque ya había otros hechos que nos venían preocupando. Por eso, nos juntamos y empezamos a consultar hasta en otras provincias para ver qué sistema podíamos usar”, contó Marcelo Osorio, residente del barrio Jardín El Valle, ubicado en el límite de Villa Bastías y el centro tupungatino.Son 31 familias de la zona las que integran este circuito que tiene como fin, como ellos mismos describieron, cuidarse entre todos. “La idea es que sepamos cuándo un vecino está en problemas para salir rápido a ayudarlo previniendo quizá que lo asalten o atrapando a los mismos ladrones en el acto”, agregó este hombre, además de comentar que en el 2001 ya habían instalado un sistema similar por cableado. Esto como parte de la política de Estado en materia seguridad que surgió en ese entonces pero que, para ellos, quedó en desuso con el paso del tiempo.
Ahora buscaron la manera de optimizar este recurso recurriendo a los avances tecnológicos, al punto de poder incluir en el circuito al mismo personal policial al que se le da alerta a través de un mensaje de texto. El sistema inalámbrico que instalaron consta de una central y varios receptores ubicados en algunas casas del barrio, que se activan cuando cualquiera de estas familias aprieta el pulsador que tiene en su llavero y que dispara la alarma barrial.
Inmediatamente, se envía una cierta cantidad de mensajes a destinatarios prefijados señalando cuál es la vivienda que está solicitando ayuda. Entre ellos, recibe el mensaje el CEO para dar aviso a la policía.
Por esa razón, los mismos comisarios a cargo de las dependencias del Valle de Uco ya vienen participando de reuniones con los vecinos, en las que les han manifestado la necesidad de incluirlos en estos circuitos, como ya ocurre con el personal de la Comisaría 20 de Tupungato.
Costos y tendenciaAl ser consultado por Diario UNO, el instalador oficial de este tipo de alarmas en el Valle de Uco aseguró que muchos vecinos están consultado por este sistema, ya que es una de las alternativas más accesibles que la gente encuentra para estar segura.
“De muchos barrios ya han pedido presupuestos para replicar al barrio Jardín El Valle. Es un sistema novedoso que entre muchos se vuelve sostenible, ya que lo más caro es la instalación de la central. Es una tendencia que ya se ve en el Valle de Uco”, detalló Martín Santana.
En cuanto a costos, los tupungatinos que instalaron su alarma comunitaria invirtieron alrededor de $450 por casa, para cubrir los gastos de instalación de la central y el llavero que cada uno posee.
A lo largo del tiempo, la única inversión que requiere el sistema es el cambio de baterías de los dispositivos o el pago de una tarjeta telefónica que se utiliza para todos, ante el gasto que requieren los mensajes de texto en caso de ser usado.



