Sara Gonzálezgonzalez.sara@diariouno.net.ar
El ex gobernador se muestra duro con el kirchnerismo actual. “Hay errores que no se han resuelto, entre ellos el INDEC”, dice. Presidenciable en 1995 y ex embajador en EE.UU., cree que no se actualizó a tiempo el plan del año 2002 para sali
Bordón: “Siempre nos enamoramos de los programas de emergencia”

“Sin dudas hoy estamos mejor que en el 2003, pero en la vida no hay que compararse con el peor momento”. Así resume José Octavio Bordón, ex gobernador de Mendoza (1987-1991) y una de las figuras del justicialismo nacional, el actual momento económico y político del país.
ContextoCon un extenso rodaje internacional, Bordón ha sido embajador argentino en Estados Unidos durante la presidencia de Néstor Kirchner y actualmente es director del Centro de Asuntos Globales de la UNCuyo. En entrevista con Diario UNO analizó la situación de la Argentina en el contexto internacional, las “fallas” del kirchnerismo y su rol para las elecciones del 2015.
–¿Qué impacto puede tener en la economía mendocina la reelección de Dilma Rousseff en Brasil, teniendo en cuenta que es nuestro principal mercado exportador?– De acuerdo con lo que se ha visto en la campaña, la reelección de Dilma plantearía menos cambios de los que hubiera hecho Aécio Neves; él planteaba una revisión profunda. Me parece que habrá un debate intenso sobre el Mercosur, porque tiene algunas dificultades.
–¿Cuáles son?–El comercio bilateral está un poco desacelerado por quejas desde ambos lados. No me imagino una situación dramática, pero tampoco una demanda muy dinámica por parte de Brasil en los próximos 12 meses.
–Uno de los problemas económicos que afectan al país es la falta de inversiones extranjeras, ¿qué se debería hacer para recuperarlas?–Hay dos puntos para recuperar las inversiones. Lo más significativo es recuperar la confianza; en parte la pérdida de las reservas del Banco Central se debe a la pérdida de confianza de los inversores argentinos. Lo primero es volver a poner reglas de juego claras y previsibles. En los primeros años de la presidencia de Néstor Kirchner se recuperó la confianza. El segundo punto es que la situación internacional no ayudó. Pero lo que más ha afectado son algunos errores que se han cometido en la gestión económica.
–¿Cuáles son los factores internos que han desalentado la llegada de inversiones?–Uno de los puntos importantes es la falta de objetividad, de transparencia y credibilidad de la información interna, entre ellos la del INDEC. Creo que se ha manejado mal la política cambiaria. Esto ha generado situaciones especulativas. En el campo energético se ve el problema claramente: bajaron las inversiones internas y externas, pero la demanda siguió en ascenso y ahora la situación se complicó.
–¿Cuándo se produjo el quiebre político en el kirchnerismo? –Es un problema de los argentinos. Cuando somos exitosos con un programa de emergencia para salir de la crisis nos enamoramos del programa de emergencia, nos convertimos en un modelo rígido en lugar de actualizarnos y de usar las herramientas que cada etapa necesita. Con la política aplicada por Néstor Kirchner hubo una gran recuperación pero luego, cuando no se realizan planes para el mediano y el largo plazo, comienzan los conflictos en la economía. En los primeros años del gobierno de Kirchner había una gran preocupación social pero acompañada de una estrategia productiva efectiva y de una política de equilibrio fiscal, con gran independencia de la Justicia, con diálogo. Pero hoy, salvo el compromiso social, se han abandonado los otros componentes. Esto está empezando a dificultar la situación social. Sin duda hoy estamos mejor que en el 2003 pero en la vida no hay que compararse con el peor momento. Ahora tenemos muchos temas sin resolver.
–¿Le dan ganas de volver a participar activamente en política electoral?–Estoy muy activo en el debate político, en las ideas, en colaborar. Pero desde el punto de vista de la lucha electoral no digo nunca más, pero por ahora no estoy con ningún sector.
–¿Pero lo deben de haber tentado para ser candidato para el 2015?–Algunas propuestas racionales me hicieron y tras analizarlas no las he aceptado, todavía. Y algunas desde el afecto, pero muy irracionales, también me las han hecho, y obviamente las he rechazado.
–¿Qué propuestas? ¿Qué candidaturas le han ofrecido?–Ah no! Hay pecadores, pero no se mencionan ni el pecado ni a los pecadores.
–¿Tampoco me va a decir desde qué sector del PJ lo han tentado? –Bueno, justicialistas ahora somos todos, casi. Pero lo que más me gustaría dentro del justicialismo es analizar cuál debería ser nuestra propuesta, hacer un repaso, recuperar las fortalezas que hemos tenido y mejorar lo que haga falta.
–¿Y para qué candidato?–Para los argentinos. Se les da demasiado protagonismo a los candidatos. Hoy se discute el 90% sobre el candidato y el 10% de política. Ahora hace falta más debate.
–¿Tiene diálogo con el gobernador Francisco Pérez?–Cada tanto me llama por algún tema. Tengo diálogo con todos los referentes de todos los sectores.