Por Mariana Gilgil.mariana@diariouno.net.ar
Bodegas chicas están en apuros en Mendoza
“Las bodegas pequeñas están con una grave crisis. Si una grande tiene problemas, la chica lo sufre varias veces más. En esto influyen la inflación y el crecimiento desmedido de los costos de insumos secos, corchos, botellas, vidrio, papel, y otros productos de los últimos tres años”, sostuvo uno de los directores de Bodegas de Argentina, Juan Pablo Marchena.
Y agregó: “El mercado no está bien y las pequeñas bodegas no pueden trasladar las subas de los costos al precio final. Pierden rentabilidad y empiezan a perder dinero”.
El empresario no pudo precisar el número de bodegas que estarían por cerrar sus puertas, aunque lanzó: “Si esta situación se extiende en el tiempo no hay negocio que lo soporte”.
Las afectadas son bodegas que producen entre 50 y 500 mil botellas de vino. “Son emprendimientos chicos pero importantes. La situación es crítica, y esto viene ocurriendo desde hace 3 o 4 años, pero ahora se está agravando y no podemos sostenerla mucho más”, alertó.
Como medida paliativa a la grave crisis, las empresas del rubro vitivinícola están buscando distintos tipos de subsidios. “La realidad es que el mercado externo está complicado al competir con Chile y Estados Unidos; el mercado interno es muy chico; el mercado de vino de traslado está deprimido”, evaluó Marchena.
En el caso de las grandes firmas, donde es diferente la estructura de costo y la economía de escala, “es más fácil porque tienen más capacidad financiera o espalda que una pequeña bodega para aguantar un poco más, pero tarde o temprano será igual para todos”, concluyó.