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Es parte del programa Legislatura Saludable, para mejorar la calidad de vida de los trabajadores del Senado. Les pusieron sillas ergonómicas y les darán frutas como merienda

Bailan, se ejercitan y en lugar de tortitas comen galletas con dulce light

Son las 15 y unos minutos más. Sólo se escucha el crujido de los escalones y de las tablas de lo que alguna vez fue un parquet brillante en los pasillos y que ahora está desgastado y descuidado. Un poco más adentro, al fondo, suena algo. No son voces de oficina pero sí hay pasos. Y música. Son muchos pasos moviéndose a la vez detrás de una puerta al compás de una canción. "Despacito, quiero respirar tu cuello despacito". Y ocho mujeres y un varón se balancean de lado a lado, lento y sensual, como dice la canción. En el salón Ricardo Rojas, en el anexo del Senado ubicado sobre calle 9 de Julio casi Gutiérrez, hay un cuadro poco común para un órgano administrativo de la Legislatura de . No hay zapatos, pero sí zapatillas. No hay pantalones de vestir, pero sí calzas. Las sillas negras están todas amontonadas en un costado y en el piso hay algunas colchonetas. Nadie habla detrás de un escritorio ni con micrófono. Hay una profesora rubia que marca los pasos y pone música desde su celular conectado a un gran parlante. Parece más una clase de gimnasia y baile que un acto protocolar. Y lo parece porque lo es.Todos los jueves a las 15, en el primer piso, al final, luego de pasar el silencio de los largos y solitarios pasillos llenos de oficinas de puertas cerradas, un grupo de empleados del Senado toma clases de ritmos latinos y de gimnasia como parte del programa Legislatura Saludable que impulsa la gestión de la vicegobernadora . Este plan también afecta una tradición y por eso les remplazaron las tortitas por galletas con mermelada light. Shaky, shaky"Acá jugamos a que bailamos, porque ninguno es bailarín", dice casi a los gritos la profesora Silvana Caponi (46) para hacerse escuchar sobre el reggaetón que suena. "Hoy vamos a hacer una clase intercalada, mezclamos baile y localizada", agrega, mientras los alumnos de entre 30 y 60 años recuperan la respiración, bajan las pulsaciones y toman agua."Es la primera vez que hago gimnasia en 20 años, desde que salí del Secundario que no había hecho nada", dice Ivana Tesoro (38), mientras descansa, agotada, sobre su colchoneta.El programa Legislatura Saludable comenzó con un diagnóstico sobre la salud de los empleados del Senado. De 140 trabajadores que evaluaron en 2016, el 75% tiene al menos un factor de riesgo cardiovascular y prácticamente la mitad tiene sobrepeso u obesidad."Hay una población sobre todo mayor y sedentaria", cuenta Leonardo González, secretario administrativo del Senado, de quien dependen las acciones para mejorar la calidad de vida los empleados legislativos."Nuestro principal capital es humano, nuestra labor se realiza con las personas. Mientras mejor estén, mejor también va a ser su rendimiento. Hemos remodelado los ambientes de trabajo, hicimos una fuerte inversión en mobiliario ergonómico y estamos por remplazar el 100% de las sillas", agrega el funcionario. En las clases de una hora y media en ningún momento dejan de reírse. El ambiente es realmente alegre. La están pasando bien. Pasándola bien en su lugar de trabajo."En los años en los que trabajo acá es la primera vez que alguien se ocupa del tema de la salud. Me encanta, hay muy buena onda. Podés conectarte con compañeros de otros sectores que por ahí pasan semanas que no los ves", cuenta Silvia Palacios (56), que se desempeña en el sector de comisiones hace 11 años.Dale a tu cuerpo alegría, MacarenaLa consultora de recursos humanos Adecco tituló un estudio Descanso y Productividad. Entre los resultados del trabajo realizado a nivel país, incluida Mendoza, más del 80% afirmó que contar con un lugar de esparcimiento dentro del espacio de trabajo contribuiría a mejorar su rendimiento laboral. Pese a ello, el 70% de las empresas no lo tiene. Además, 85% dijo que le gustaría tener un gimnasio dentro del trabajo o bien, un beneficio para poder asistir a uno cercano.En otro informe los especialistas en recursos humanos se preguntaron si las empresas incentivan a los empleados a llevar una vida sana. El 80% dijo que no. En ese pequeño resto que sí lo hace, aunque no es una compañía privada, está el Senado."Hay varias acciones dentro del programa. Una está relacionada con los hábitos de consumo: hemos incorporado una merienda más saludable, galletas con dulce dietético en vez de tortitas y vamos a sumar frutas. Están contentos", comenta González sobre el polémico reemplazo de las tortitas.Otra de las acciones es la de una "pausa activa". El funcionario a cargo explica que se trata de una serie de elongaciones que se deben realizar cada una cierta cantidad de intervalos para mejorar la postura. También hicieron convenios con gimnasios para que hagan ejercicios de manera más accesible y hacen torneos de fútbol. En definitiva, todos los deberes que recomiendan los especialistas en recursos humanos."El tema de las clases de ritmos latinos es para el desarrollo de otro tipo de habilidades más allá de lo netamente formal, académico y también estamos haciendo clases de canto, para incorporar estas otras habilidades", agrega.Ana María Orbelli (60) es la mayor del grupo y la subdirectora de Comisiones. Trabaja en la Legislatura desde hace 34 años, y dice: "Este taller me parece excelente. Creo que todos los jefes deberían tener la suficiente flexibilidad para permitir que sus empleados participen en actividades así. Hace al desarrollo humano. Teniendo un empleado feliz podés tener alta productividad".

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