El jardín maternal Arco Irís ya va tomando forma luego del cobarde incendio provocado en junio por un grupo de delincuentes.
Con la colaboración de los vecinos y la Fundación Coloba, que de distintas formas está aportando al centro educativo, se están realizando trabajos que tienen como meta final la recuperación completa del mobiliario ubicado en Perón y Segundo Sombra, que alberga a más de 300 chicos.
Tras el incendio ocurrido en junio, las obras han avanzado en un importante porcentaje, informaron desde la dirección de Ambiente, Obras y Servicios Públicos de la municipalidad.
Serán cuatro las aulas que volverán a estar habilitadas para que los chicos utilicen: dos nuevas y dos reconstruidas. Además el techo es ignífugo y se avanzó en los baños y el comedor.
También se construirá una cocina más grande, para preparar alimentos para 270 niños.



