El reconocido abogado mendocino y estudioso de la Constitución Nacional, Dardo Pérez Guilhou,
manifestó hoy que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner se equivoca al creer que Julios
Cobos le debe lealtad jurídica a ella.
"La señora presidenta arranca de un equívoco. Se manifiesta como si Cobos formara parte del
Poder Ejecutivo y le debiera lealtad jurídica y política a ella. Es un error plantearlo de esta
manera porque el vicepresidente no forma parte del Poder Ejecutivo, es parte del órgano legislativo
y ha sido elegido para presidir el Senado de la Nación", dijo el catedrático.
Y de hecho, el artículo 87 de nuestra Carta Magna dice que "el Poder Ejecutivo de la Nación
será desempeñado por un ciudadano con el título de Presidente de la Nación Argentina" y aclara bien
que sólo por una persona, dejando afuera al vicepresidente, quien se incluye dentro del Poder
Legislativo en el artículo 57.
Pérez Guilhou agregó: "Cobos institucional y regularmente pertenece al órgano legislativo y
solamente ejerce funcional del Ejecutivo cuando se ausenta el titular de él. La Presidenta se
olvida de que Cobos, al asumir, juró lealtad a la Constitución y no a ella".
"Su juramento (el de Cobos) lo ata a los compromisos que tiene como Presidente del Senado",
agregó el constitucionalista.
La actual discrepancia entre la Presidenta de la Nación y el Vicepresidente no es una novedad
para Argentina. Según Pérez Guilhou, autor de numerosos trabajos al respecto, muchos son los casos
como este que hemos vivido los argentinos.
"Finalmente la Presidenta también se olvida de la historia política nacional, en cuyo
desarrollo se han dado repetidas situaciones en las que el vicepresidente no coincidía
políticamente con las decisiones del órgano ejecutivo", explicó.
Y añadió: "por citar algunos casos, no olvidemos las discrepancias de Sarmiento con su vice
Adolfo Alsina (1868-1874), Juárez Celman con Carlos Pellegrini (1886-1890), Luis Sáenz Peña con su
vice José Evaristo Uriburu (1892-1895) y cuantos ejemplos más que nos marcan la historia".
"Estas discrepancias, sin embargo, no impidieron el desarrollo institucional de la Nación",
concluye Pérez Guilhou.



