Por Cecilia Osorioosorio.cecilia@diariouno.net.ar
Una nueva amenaza de bomba recibida durante la mañana de ayer en la secundaria Normal Tomás Godoy Cruz, de Ciudad, convocó a toda esa comunidad educativa a reflexionar sobre la problemática que atraviesan.Desde mediados de este mes, vienen reiterándose las provocaciones telefónicas –son más de una treintena los llamados efectuados al 911–, por lo cual la Justicia tiene bajo proceso a siete alumnos, mientras que se pidieron informes a la DGE sobre otros 17.
Al margen de la investigación judicial, la institución escolar siguió su propia pesquisa con la que ya había logrado identificar a dos estudiantes (de unos 17 años). Ahora se decidió que a estos jóvenes les apliquen la resolución Nº445, que modificó el sistema de Convivencia Escolar, para las faltas cuyo daño es irreparable. En consecuencia, serán cambiados de escuela. Podrán rendir los trimestrales Miembros de la Dirección de Orientación y Apoyo Interdisciplinario (DOAIT), de la Dirección de Educación Secundaria –ambas de la DGE– y del Ministerio de Seguridad se presentaron ayer en la escuela Normal para resolver la situación y para trabajar con los estudiantes sobre la ola de amenazas.Como parte del proceso institucional educativo se citó a los dos alumnos previamente identificados, quienes reconocieron el hecho o al menos dijeron “haber prestado el celular para esos fines”.“El Estado debe garantizar la educación de estos alumnos, por lo tanto, se les comunicó la decisión a sus padres –convocados también para que se involucren en la problemática–, quienes solicitaron que se tengan en cuenta ciertas zonas geográficas para la nueva escuela”, explicó María Rosa Sfeir, a cargo de la DOAIT.La medida fue avalada en una reunión de emergencia por el Consejo de Convivencia Escolar, que la misma resolución Nº445 impulsa a crear en cada escuela y en el que deben participar directivos, equipo de orientación, docentes, preceptores y alumnos. Mientras se investigaba la situación de ayer, Sfeir aclaró sobre los dos adolescentes apercibidos por los llamados anteriores: “La sanción no es sobre lo pedagógico, por lo que se les permitirá rendir los próximos trimestrales en la escuela de origen, es decir en la Normal, donde ya concretaron el proceso”. Alumnos piden que se resuelva Ya con la nueva amenaza de bomba sobre sus espaldas, los funcionarios, el equipo directivo y de orientación de la secundaria trabajaron con los chicos de 4º y 5º año, para que ayuden a concientizar a sus pares, ya que se sospecha que las acciones podrían provenir de estudiantes de los primeros años.En el encuentro, los alumnos manifestaron su interés porque se solucione la situación. “Quieren que este problema se resuelva y nos pidieron ayuda, porque además de afectar a toda la comunidad, estos episodios les hicieron perder clases y obligaron a reprogramar evaluaciones. Muchos de ellos temen que eso les afecte el cronograma del preuniversitario”, explicó la funcionaria Sfeir en diálogo con Diario UNO.A partir de ahora, alentarán a los adolescentes para que aporten información que contribuya a esclarecer estas situaciones, con un llamado a la responsabilidad de todos sobre el cuidado del otro y de la escuela. Además, como una forma de construir ciudadanía, porque para la titular del DOAIT, las amenazas de bomba provocan un gasto innecesario al Estado: cada vez que ocurre un llamado se activa un operativo de preventores municipales para cortar la calle, de cuerpos de policías que establecen cordones de seguridad y se suspenden las clases en todos los niveles que el establecimiento ofrece hasta que la policía hace la inspección de rigor para investigar si el aviso es real.
Advierte la Dirección de Escuelas de que “hay límites innegociables”De acuerdo con las normas de convivencia, los chicos que pierden puntos pueden recuperarlos con acciones positivas. Sucede en el caso de la escuela Normal, como lo expresó cuando se conocieron las primeras amenazas, la titular de la DGE, María Inés Abrile de Vollmer: “Hay límites innegociales, por ejemplo, cuando la transgresión implica un atentado, o intento del mismo, contra la vida”.
Por eso es que contemplando la forma de comisión, el daño ocasionado, el riesgo generado y dado que la acción perjudicó a terceros, hay dos chicos señalados como responsables que serán cambiados de escuela, de acuerdo a la decisión oficial.
Premios y castigosUn sistema de puntuación. La nueva norma de convivencia escolar establece un sistema de puntos que se renuevan cada año y que el chico resta si comete una acción indebida. Hay distintos tipos de faltas, según el perjuicio de la conducta en cuestión.
Pionero Como ya publicó UNO, el de la Normal será un caso testigo para la Justicia de Menores, porque casi no hay antecedentes de judicialización por las amenazas de bomba.
En la mira judicialLa Fiscalía penal de menores ya tiene identificados y bajo proceso a 7 alumnos como presuntos autores. No serán los únicos: la Justicia pidió informes a la DGE de 17 chicos.
Podrían ir a prisiónLos mayores de 16 serían acusados del delito de intimidación pública, pensado y legislado para amenazas ciertas. Dice el artículo 211: “Será reprimido con prisión de 2 a 6 años el que para infundir temor público o suscitar tumultos amenace con cometer un delito de peligro común”.