Mendoza Jueves, 12 de julio de 2018

Alertan por proliferación de venta de seguros falsos en Mendoza

La asociación de prestadores detecta cada vez más casos de pólizas truchas en nombre de compañías inexistentes.

Hace seis meses una persona cuyo nombre se reserva decidió asegurar su comercio, ubicado en un barrio de Guaymallén. En el recibo de pago vio algunos datos que le llamaron la atención y fue directamente a consultar a la compañía de seguros mencionada allí. Pero su póliza era falsa. Ante el enojo, la víctima no sólo decidió denunciar, sino ayudar a la policía para que detuviera al responsable. Por eso, le tendió una trampa y lo volvió a citar para contratar otro seguro. Así el sujeto fue detenido y pasó más de 15 días preso.

Esa situación no es la única que se ha dado en Mendoza en los últimos meses, asociada a la venta de pólizas de seguro falsas. El delito existió siempre, bajo distintas modalidades, pero según afirmaron desde la Asociación de Productores Asesores de Seguros de Cuyo (APAS) , hay una proliferación de casos que se asocia a la crisis económica. "El problema se da sobre todo en sectores de menores ingresos, porque ante la crisis como ocurre con todo, con los seguros también buscan pagar menos y mejores precios. Y lo que resulta barato, al momento de un siniestro termina tremendamente caro", comentó Edgardo Juchniuk, su vicepresidente.

Esta asociación es la que encendió el alarma a raíz de las denuncias que a ellos les llegan y las estafas cada vez más frecuentes. Según detalló, lo que se hace es emitir certificados de cobertura apócrifos simulando pertenecer a una compañía ya existente (usan logos, marcas y tipos de facturas) o inventan una nueva.

"A no ser personas que tengan que estar técnicamente preparadas para conocer detalles de las pólizas, la mayoría no sabe qué deben llevar o no tiene la culpa del engaño", expresó Juchniuk, contando que las truchas generalmente se promocionan de boca en boca o se ofrecen en negocios que venden otros productos o servicios. Las falsificaciones se dan, precisaron, en las coberturas más bajas de responsabilidad civil que son las de automotores o para la protección integral de comercios, ante incendios, robos y ruptura de cristales.

Uno de los principales indicios que debe alertar, dijeron, es si los seguros se cobran en efectivo. "Si el pago es a un agente asegurador, este siempre tiene que emitir un ticket a través de un controlador fiscal. Pero lo más seguro es pagar con tarjetas de crédito, débitos de cuentas corrientes o cajas de ahorro o con cheques a la orden de la aseguradora", recomendaron desde APAS, llamando también a que denuncien cuando son víctimas de estafas.

Para eso, tanto ellos como desde la Superintendencia de Seguros de la Nación las recepcionan, aunque sólo pueden emitir medidas administrativas, pero sí asesoran para que denuncien en las fiscalías correspondientes. "Es que a veces vamos nosotros y nos dicen que no somos la víctima. Entonces tenemos que empezar a reunir mucho material para que actúen de oficio, A veces pasa cuando la estafa es reiterada. Si no a nosotros nos cuesta mucho denunciar. Por eso deben hacerlo ellos", cerró el directivo.

Otro paso a seguir para evitar ser engañados es, desde un principio, pedir la póliza de seguro, que en algunos casos puede demorar tras la contratación, pero por la que deberían recibir con un certificado provisorio que es válido hasta que les otorguen el original. Si de la póliza algo les genera dudas, deben llamar directamente a la empresa aseguradora para corroborar la situación y también pedirle al agente asegurador la credencial CIPAS que es la que los habilita a actuar. Este carnet debería contar con un código QR, para comprobar habilitación.