Es una combinación de alta inflación y estancamiento de la actividad productiva. Golpea directamente al empleo. Especialistas de la actividad privada consultados coinciden en el diagnóstico palpable, más allá de los tecnicismos.

Advierten de que la economía se dirige hacia la estanflación

Por UNO

Por Cecilia [email protected]

El Mundial de Fútbol de Brasil como respuesta a todo. El gran evento deportivo que comenzará el 12 de junio parece haberse convertido en la bisagra del panorama económico argentino. Unos, porque esperan que la pasión por la pelota salve, o al menos amortigüe, la baja en las ventas de electrodomésticos, en especial de televisores. Otros, porque aseguran que cuando el planeta tenga un nuevo campeón comenzará a verse el costado más agrio de la crisis económica.De momento, algunos economistas consultados por UNO advierten que la situación actual es de una virtual estanflación, término acuñado a mediados de la década de los ‘60 para describir un fenómeno de parate en la producción con una constante suba de precios (ver aparte).

Virtualidad“Más allá del tecnicismo, de si ya tenemos o no dos trimestres consecutivos sin crecimiento, estamos ante una situación de estanflación, porque en principio se tiende a convalidar una inflación alta, por arriba del 30%, con niveles de actividad que desde el punto de vista microeconómico muestra caídas en algunos sectores, aunque todo dependerá de lo que ocurra después del Mundial”. La frase pertenece a Raúl Mercau, decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Champagnat y ex ministro de la Producción durante la gestión del gobernador Celso Jaque (2007-2011).

Para sostener sus dichos, Mercau recordó que en la última encuesta que realizó el Centro de Información de la Federación Económica de Mendoza (FEM) entre empresarios de la provincia, “se observa que las expectativas sobre las ventas en su gran mayoría es que se mantengan constantes o que caigan de moderada a fuertemente”.

Adolfo Trípodi, presidente de la FEM, señaló que vienen observando una “disminución generalizada de las ventas y los costos en aumento, en especial en el sector de la construcción privada y en los bienes de consumo durable y semidurables. Había, por ejemplo, una gran expectativa de ventas por el Mundial que comienza en breve, pero por ahora parece no haber respondido tal como se esperaba”.

La misma piedraEste escenario, que resulta “una mala noticia para el bolsillo porque la inflación pega fuerte y el estancamiento juega en contra del empleo”, según los dichos de Alejandro Trapé, consultor de A+C Consultores y docente de Política Económica, y Economía Internacional Monetaria en la UNCuyo, no es nuevo (ver aparte).

La pregunta que se impone es por qué se repite.

“Habría que preguntarle a un sociólogo por qué no aprendemos de los errores, porque cuando se estudia la historia se ve que son calcados. Parafraseando a Einstein, ‘hacemos lo mismo esperando resultados diferentes’. Si se modernizaran las políticas económicas, si tuviéramos un enfoque más promercado, las cosas cambiarían”, opinó, al tiempo que propuso modificar los lineamientos para asegurar el ajuste fiscal y evitar la emisión monetaria.

Mercau coincidió con Trapé al señalar que “los anuncios de reducción de los subsidios de agua y de gas son importantes pero falta mucho para hacer un verdadero ajuste, que nadie espera que sea drástico” aunque agregó que también se debería “llegar a un acuerdo entre formadores de precios y sindicatos, de modo de acordar subas más moderadas en precios y salarios”, ya que “la clave para la salida de la estanflación está más en ver qué hacemos con la inflación que en los niveles de actividad”.

El conceptoEl término estanflación proviene del inglés stagflation, que es una palabra compuesta a partir de stagnation, que significa estancamiento, e inflation, que significa inflación.

El término fue acuñado en 1965 por el entonces ministro de Finanzas británico Ian McLeod. El funcionario dijo en un discurso ante el Parlamento: “Ahora tenemos lo peor de ambos mundos: no sólo inflación por un lado o estancamiento por el otro, sino ambos juntos. Tenemos una especie de ‘estanflación’”.

Dos trimestres seguidos sin crecimiento de la producción y con niveles altos de inflación (superiores al 10%) conforman técnicamente un escenario de estanflación.

Consecuencias

  • Recesión generalizada.
  • Decrecimiento de algunos sectores, en especial de producción de servicios.
  • Impacto en el mercado laboral: suspensiones o reducción de horas extras, vacaciones anticipadas, pérdida de empleos.
  • Disminución de la competitividad.

     

Escenario conocido

  • Argentina ha vivido en varias oportunidades esta situación económica:
  • Primera mitad de la década del ’70.
  • Entre 1984 y 1985, ante de la instauración del Plan Austral.
  • Luego de 2002, tras la salida de la convertibilidad.

En la historia

La crisis petrolera de 1973. El extraordinario aumento del precio de ese recurso produjo un enorme aumento en los costos de producción, lo que obligó a las empresas a elevar los precios de los bienes en esa misma proporción. A la vez, cayó la producción.