Por Carlos HernándezEspecial para UNO
Guillermo Pereyra, titular del Centro Empleados de Comercio y ex diputado nacional del FPV, afirma que Sergio Massa es quien mejor encarna hoy las banderas del Justicialismo.
“A éste no podemos domesticarlo, decían los kirchneristas de mí en Diputados”

Fue kirchnerista de la primera hora, pero hoy, sin pelos en la lengua y con una mirada crítica hacia el oficialismo, cuenta por qué está militando por la candidatura a presidente de Sergio Massa.Pese a que comparte las motivaciones del paro general, Guillermo Pereyra realizó una consulta a sus delegados antes de adoptar la decisión de no adherir a la medida de fuerza.
–¿Cuál es su evaluación del paro?–Los paros, y más en estos momentos, son una irresponsabilidad social. Nos está mirando el mundo para ver cómo salimos del problema de la deuda y tenemos que ver cómo empujamos entre todos. Cuando haya plena actividad discutiremos lo que haya que discutir. La mayoría de los delegados opinó que está disconforme con la situación, pero entre el descuento del día y del presentismo los trabajadores perdían más de mil pesos.
–¿Qué lo llevó a sumarse al ma-ssismo?–Yo fui uno de los impulsores en 2003 de la mesa sindical “Kirchner Presidente”. Confiaba en la persona y no defraudó. Implementó un plan que comenzó a reactivar la economía. Contuvo a los grupos piqueteros que lo único que hacían era cortar calles porque no tenían ni para comer. Se implementó una política social que fue bien vista por la sociedad, comenzó a crearse empleo y hubo reivindicaciones laborales. Después todo se desvirtuó.
–¿Cuándo empieza a desencantarse?–Viene de hace dos años, cuando empiezo a ver que este proyecto no despertaba ya la simpatía de los trabajadores. El año pasado uno de los delegados pide la palabra: “¿Para qué trabajamos nosotros? Pagamos Impuesto a las Ganancias para mantener los planes, no nos dan vivienda y se las dan a los que no trabajan; por trabajar tenemos que cuidarnos de que no nos choreen la motito. Y si los que no trabajan cobran entera la asignación por hijo… ¿para qué trabajamos?”. Todos los delegados lo empezaron a aplaudir.
–¿Hay que cambiar la estrategia de inclusión?–A este modelo de inclusión lo están manteniendo los trabajadores registrados. Algo está mal. Hay actividades como la renta financiera que no pagan nada. Nadie se está calentando por la economía regional, porque algGobierno nacional, con la renta de la soja y del trigo, le entra el dinero.
–¿Esa es la posición de Massa?–Massa dice que los impuestos hay que federalizarlos. Él está a favor de gravar la renta financiera y tiene un proyecto que va a lanzar el 8 de setiembre en Río Negro para que la producción petrolera sea de las provincias con un impuesto que vaya para la Nación. Sergio Massa es totalmente peronista. No estuvo en los inicios, pero es peronista en el modo de trabajar, en el modo de hacer las cosas, de escuchar a la gente.–¿Qué tal su experiencia como diputado nacional?–A mí me bajó el pulgar Carlos Kunkel porque presenté un proyecto para la eliminación de la cuarta categoría de Ganancias. Le pedí a Omar Plaini que me acompañara y que le dijera a Moyano si quería hacer lo mismo. ¿Sabe que me contestó?: “No, Guillermo, te vas a enfrentar con la Rosada, eso ni se lo llevo al Negro ni te lo voy a firmar”. Así son los kirchneristas.
–Y el proyecto nunca prosperó…–Después llega el momento del 82% que presentó la oposición. Con unos compañeros fui a hablar con Agustín Rossi, para decirle que no podíamos votar en contra y que queríamos abstenernos. Y Rossi dijo: “¿Cómo? (golpeando la mesa). Ustedes van a votar con el bloque, porque éstos (los opositores) nos quieren llevar puestos, y ustedes fueron en una lista que el líder los hizo ganar”. ¡Para qué me dijo así…! Entonces me le levanté –porque yo soy caliente– e hice lo mismo: “Escuchame (golpeando la mesa), yo fui en una lista donde me votaron los empleados de comercio, tuve que ir a una interna y a mí la campaña me la pagó Cavallieri, no me la pagó el líder, yo me voy abstener. Y en el recinto di un discurso defendiendo el 82%. ¡Eso es peronismo!, me decían algunos compañeros.
–¿Y vinieron los pases de factura?–Los tipos decían: “A éste no lo podemos domesticar”. ¿Y sabe por qué lo hacía? Porque yo no fui a la política para tener un salario ni pedir cargos, mi sueldo lo aportaba a la Fundación Ayudando, sin hacer alharaca. Lo único que yo obtuve de la política fue un barrio que no me lo dio el Gobierno provincial, se lo tuve que arrancar una noche a Julio De Vido, cuando vino a la Vendimia. Fuimos a cenar y De Vido le cuenta al Celso (Jaque) que después iba a San Juan porque el Flaco (Gioja) entrega la vivienda número mil. Entonces le digo: “Perdón, ¿mil viviendas y nosotros ni una sola para los trabajadores?”. Y Julio (De Vido) responde: “¿Cómo?, mirando al Celso. Y entonces el Ceso empieza a explicar que “el fideicomiso que estamos armando” y esto y lo otro... Entonces De Vido hizo anotar mi teléfono. También se prendió Dante González, y así los dos pudimos hacer los mismos proyectos de cincuenta viviendas.
–Así logró algo…–Es que yo hice un kirchnerismo crítico, no como el Gobierno provincial que hace kirchnerismo ad honorem, como digo yo. Las viviendas es lo único que obtuve como diputado por presión, y voté, defendí “la 125”, Aerolíneas, la Ley de Medios, todo a favor… Pero llega un momento en que uno ve la realidad, porque yo estoy en contacto diario con los trabajadores.
Perfil
- Se desempaña por quinta vez como jefe del CEC
- Edad 61 años
- Estado civil viudo
- Hijos 4, con estudios superiores
- Profesión dirigente gremial
- Fue diputado nacional del FPV entre 2007 y 2011
La inclusiónDice que la inclusión la están manteniendo los trabajadores con lo que les obligan a pagar por el Impuesto a las Ganancias. Cree, en cambio, que debería salir de un impuesto a la renta financiera.