Se necesitan 32 de los 48 diputados a favor del endeudamiento de $5.000 millones pedidos por el oficialismo
A Cornejo le faltan 7 votos para aprobar el Presupuesto
Paola Aléale.paola@diariouno.net.ar
Para que un Presupuesto provincial se apruebe, las negociaciones se mueven en dos sentidos: uno es el estrictamente técnico, que tiene que ver con el diseño de la pauta que realiza el Ejecutivo y que se encarga de representar el ministro de Hacienda, en este caso, Martín Kerchner.El otro es el político. Y en esta área no importan tanto los números, sino los acuerdos partidarios. Y esos se dan en la arena legislativa. En este sentido pueden leerse los últimos acontecimientos con respecto a la primera pauta del nuevo gobierno. A juzgar por lo ocurrido el miércoles, cuando Kerchner concurrió a presentar la pauta de $60 mil millones y deficitaria en $5.000 millones más, parecería que a la gestión de Alfredo Cornejo no le va a ir bien en el momento de la votación. Esto, porque antes de que Kerchner terminara su exposición una parte del FPV –liderada por el azul de San Martín Jorge Tanús– se levantó y se retiró de la reunión, indignada por los dichos del ministro, al que acusaron de soberbio y poco conciliador. Sin embargo, esta no es la posición de todos los sectores que hoy conforman el devastado justicialismo mendocino. Y lo cierto es que al oficialismo apenas le faltan siete votos para aprobar la solicitud de endeudamiento (tienen 25 legisladores a favor, y necesitan 32 votos) por lo que no es tan complejo salir a militar para encontrar el consenso.En cuanto a la posición del Frente Cambia Mendoza, el presidente de la Cámara de Diputados, Néstor Parés, explicó que creen que habrá acuerdo con el FPV. “No estamos preocupados, creo que la de Tanús no es la actitud que prima dentro del justicialismo, a pesar de que sea la más dura. Hay otros legisladores con los que se puede dialogar”. Por otra parte, manifestó que ellos tienen asegurados los 25 votos de la bancada radical y las demás que conforman Cambia Mendoza, y esto es suficiente para darle curso a la discusión de los proyectos de Ley de Finanzas Públicas (Avalúo e Impositiva, que se discutirán el lunes, y Presupuesto, que quedará para el miércoles).“También creemos que va a haber una discusión razonable por el endeudamiento, porque es una necesidad. La pauta no tiene números dibujados ni gastos inflados, así como tampoco ingresos devaluados. Está escrito en base a cálculos reales, por eso creo que no les va a quedar mucho margen más que para aprobarlo”, subrayó Parés.Un ejército disgregado Para entender qué puede suceder con el Presupuesto dentro del bloque justicialista hay que hacer pie en el internismo que sufre este partido debido a la falta de un líder que concentre el poder. El peronismo se ha vuelto una Hidra de muchas cabezas que amenaza con autodestruirse, aunque después termine reciclándose como ha sucedido muchas veces desde el 17 de octubre de 1945.Por ahora es un conjunto de sectores inconexos, que maneja una porción de liderazgo. En el sector azul, la pelea es entre los Bermejo, que reinan en Maipú y tienen el apoyo del gobernador –por lo tanto intentarán conciliar– y el sanmartiniano Jorge Omar Giménez, que no es tan afecto a los acuerdos, pero que tampoco es totalmente rupturista como su alfil legislativo, Jorge Tanús. Este, que aún le es leal a Giménez, también está atado al equipo que le responde dentro del bloque, que son los más duros a la hora de acordar (el azul Gustavo Majstruk y el camporista Lucas Ilardo, entre otros). Digamos que son los que quieran encarar la gesta que realizaron los legisladores cornejistas, y que fue uno de los motivos por los que este ganó las elecciones.Por otra parte, están los peronistas del Sur, los que responden al intendente Emir Félix, y a su hermano, el dirigente Omar Félix. Estos también son conciliadores con el Ejecutivo, y aunque lo demoren, lo más seguro es que acuerden la pauta que propone el gobernador.En este río revuelto, si no se llega a un acuerdo, el frente CM va a salir a convencer a los que estén dispuestos a acompañar a que lo hagan, aún a pesar de romper con los más cerrados. Si bien es una situación extrema, si la UCR tiene que jugar con esas cartas, lo hará. Pero lo que no está en juego es bajar el endeudamiento pedido por Cornejo. La consigna dada a los legisladores radicales y sus socios políticos, es que el presupuesto debe salir con las cifras pedidas por el gobernador.