El gobierno de Alfredo Cornejo enviará a la Legislatura, antes de fines de año, un nuevo Código de Faltas. Totalmente renovado.
Así lo confirmó el subsecretario de Justicia, Marcelo D'Agostino.
Es que hasta ahora todas las modificaciones al viejo Código de Faltas (ley provincial 3.365) realizadas en las últimas cinco décadas han sido como parches.
El actual compendio de delitos menores fue convertido en ley el 25 de noviembre de 1965.
Por entonces la realidad era absolutamente diferente a la actual. En el transcurso de todos estos años la situación social ha cambiado tanto que ya casi ninguna de esas figuras delictivas leves se condice con las actuales.
Prioridades
El funcionario aclaró que, como prioridades, el gobernador ha señalado la de la sanción a quienes porten réplicas de armas de fuego, y la coacción que ejercen los cuidacoches, que Cornejo denominó "mendicidad violenta".
Estos dos cambios, más el de proveer a los docentes agredidos de un defensor oficial, son tres modificaciones impostergables, y por esto los han enviado por separado.
"No obstante, vamos a seguir trabajando en una modificación general del viejo Código, pero necesitamos que estos dos cambios salgan inmediatamente", sostuvo el subsecretario.
También aclaró que quienes están trabajando en su elaboración son los mismos magistrados de faltas, sugiriendo los postulados que deben ser incluidos en el nuevo Código.
Por último, confirmó que la intención es enviarlo antes de fin de año a la Casa de las Leyes.
Una iniciativa inconclusa
En el 2008, el bloque del Partido Demócrata presentó en el Senado un nuevo Código de Faltas.
Quien lo elaboró fue el constitucionalista Arístides Agüero, por pedido del PD.
El entonces senador Carlos Aguinaga, actual coordinador del Ministerio de Justicia de la Nación en Cuyo, comentó qué proponía esa iniciativa.
"Básicamente no buscaba aumentar el conflicto social, sino resolverlo. Muchas de las faltas se resolvían con trabajos comunitarios, multas, reparación del daño cometido o exigiendo la realización de un curso para cambiar la conducta", manifestó.
Además, proponía dotar de estructura a la Justicia de faltas, que actualmente tiene 7 juzgados en toda la provincia, 2 de los cuales se encuentran en el Gran Mendoza.
La idea era convertir a los juzgados de paz, en juzgados de faltas, para que pudieran sancionar este tipo de conductas.
"El proyecto obtuvo media sanción en el Senado, pero nunca logró salir de Diputados".
En ese entonces, el PJ (que era oficialismo) convocó varias veces a Arístides Agüero a la Cámara Baja, le pidieron dictámenes, pero no hubo voluntad política de sancionarlo. Hoy se encuentra en el archivo", explicó Aguinaga.

