LAS COIMAS K Viernes, 31 de agosto de 2018

Pescarmona es arrepentido

Además el exvicepresidente de IMPSA, Francisco Valenti recuperó su libertad.

El empresario mendocino Enrique Pescarmona declaró en la causa de los cuadernos K y pidió acogerse a la figura del arrepentido, cosa que se oficializó durante la tarde de este viernes. A su vez, el exdirectivo de IMPSA recuperó su libertad.

El empresario mendocino fue aceptado como "arrepentido" en la causa que investiga supuestos sobornos por más de 200 millones de dólares durante el gobierno kirchnerista. De acuerdo con la acusación formal del fiscal Carlos Stornelli, la estructura delictiva contó con la participación indispensable de directivos y ejecutivos de empresas contratistas del Estado.

Valenti, quien sigue imputado como partícipe de la supuesta asociación ilícita comandada por Cristina Kirchner, pasó 25 días preso. Según los cuadernos, la empresa IMPSA a través de su directivo hizo pagos ilegales por 2,8 millones de dólares.

Si bien la causa sigue bajo secreto de sumario, se supo que Valenti aceptó ante el Fiscal Stornelli que realizó pagos por IMPSA SA habiéndose reunido con Baratta en el hotel "Feir's Park" en varias oportunidades: ocho encuentros en 2008. En 2009 le atribuyen cuatro entregas, una de ellas por 150.000 dólares y "una caja de vinos que Muñóz se lleva a Uruguay con una recaudación ". Agregan en la imputación: "En 2009 Baratta recibe 200.000 dólares".

A principios de mes, concretamente el sábado 5 de agosto, Valenti, exvicepresidente deIMPSA, fue arrestado cuando llegaba a Ezeiza de un viaje. Aparece mencionado en las anotaciones que durante diez años llevó el chofer de un ex funcionario kirchnerista en las que registró rutas, pagadores y destinatarios de los presuntos sobornos pagados en ese lapso por empresarios a los gobiernos de los ex presidentes Kirchner.

Según los escritos del chofer Oscar Centeno, su jefe, el entonces subsecretario de Coordinación y Control de Gestión del Ministerio de Planificación Roberto Baratta mantenía reuniones con Valenti en Buenos Aires. Luego Valenti aceptó esto como verdad.