Jueves, 30 de agosto de 2018

Irrigación dice que llegó al 7,4% de superávit durante el 2017

El ahorro fue -según el oficialismo- de 38 millones de pesos, frente a un presupuesto de 510 millones. Este año esperan superarlo.

La compra de 21 vehículos que acaba de adquirir el Departamento General de Irrigación de Mendoza -13 camionetas doble cabina 4x4, 1 camioneta doble cabina 4x2, 6 utilitarios y una Renault Captur- es producto de un saneamiento de las cuentas de esa entidad que, según dijo el titular del DGI, Sergio Marinelli, se pudo hacer en el 2017.

Es que, según aseguró, la impronta de gestión fue la de recortar gastos, para reencauzar estos fondos en equipamiento e infraestructura. Entonces, en lugar de terminar con un déficit o con las cuentas equilibradas entre lo que ingresa y lo que sale de la caja, se pudieron reservar 38 millones de pesos. De estos se gastaron $16,8 millones en la renovación del parque automotor, y 21 millones irán a parar a obras necesarias para el riego.

Marinelli destacó que frente a las críticas cosechadas por su viaje a España (junto a una comitiva de 20 personas) y por la compra de un vehículo de alta gama para el DGI, los números hablan por si mismos. Aunque, admite que "se equivocó" al no publicar la noticia del viaje con antelación.

También defendió a Fernando Gomensoro, el ex funcionario de Irrigación cuestionado por la Oficina Anticorrupción por un posible "tráfico de influencias". Dijo que, a pesar de existir la polémica, "como ingeniero es excelente, nunca tuve pruebas que justificaran apartarlo de su puesto de trabajo. Su renuncia fue una gran pérdida para nuestro equipo".

Cómo se realizó el ahorro

Marinelli comentó que el ahorro presupuestario que les permitió concluir el año con superávit, tiene dos aristas. Por un lado, la del ahorro en personal y por otra, en combustible.

En cuanto al personal, explicó que se dieron de baja contratos que no eran prioritarios, y también se recurrió a jubilaciones. "Los cargos de los empleados que se jubilan no se ocupan nuevamente", aseveró.

También señaló que él no ha ocupado muchos de los cargos que quedaron vacantes de la gestión anterior por políticos, sino por empleados de carrera. Esto le permitió ahorrar 33 millones de pesos que se destinaban a pagar estos sueldos.

El ahorro en combustible que se realizó fue de 7 millones de pesos. Esto se logró colocando un control para realizar un seguimiento satelital de los vehículos que antes se utilizaban por los empleados durante todo el día. Lo mismo con las máquinas que el DGI posee para realizar trabajos: retroexcavadoras, cargadoras y topadoras, entre otras.

En cuanto a estas últimas, Marinelli dijo no contar con pruebas que le indicaran que las máquinas eran utilizadas para realizar trabajos personales, pero se sospecha que si.

Inversión en obra pública

Según aseguró el superintendente, el incremento en presupuesto destinado a obra pública, se ha incrementado en 70% en comparación con gobiernos anteriores. Destacó como positivo que la infraestructura a realizarse no se define por criterios arbitrarios, sino por una fórmula que tiene en cuenta diferentes parámetros, por ejemplo, cuántos regantes hay registrados, si es eficiente la forma en la que utilizan el agua, las zonas en las que se registran, entre otros aspectos. Por otra parte, según explicó, se han abierto las posibilidades de realizar infraestructura a empresas más pequeñas, y que ofrecen mejor calidad de servicios, a diferencia de lo que se hacía antes que, en muchos casos, era de mala calidad.

Quieren continuar con superávit

Al respecto de qué sucederá en el 2019 con las cuentas del DGI, Marinelli aseguró que va a continuar el superávit, puesto que, a esta altura del año, ya se han ahorrado 44 millones de pesos. Con respecto a qué se va a priorizar en la inversión, el superintendente manifestó que se intentará no incrementar el canon de riego, "siempre intentamos que vaya detrás de la inflación", aseguró.

"Gomensoro es excelente ingeniero"

El superintendente general de Irrigación, Sergio Marinelli, se refirió a la reciente renuncia del ex secretario de Gestión Hídrica, Fernando Gomensoro. Hay que recordar que sobre este ex funcionario pesaba una sospecha, por parte de la Oficina Anticorrupción de la Nación, de tráfico de influencias en favor de la empresa Ceosa.

Marinelli defendió su desempeño en el DGI.

"Yo le pedí la renuncia al cargo político, donde lo puse por ser un empleado de carrera. Abrí una investigación y no encontré ningún indicador para dejarlo cesante en Irrigación. Gomensoro es un excelente ingeniero que últimamente estaba trabajando en el tema del río Atuel. Renunció por su propia voluntad, pero es una pena para nuestro equipo de trabajo", sostuvo el funcionario a cargo del DGI.

Arrepentido. Consultado acerca de su viaje a España con una comitiva de 20 personas, Sergio Marinelli dijo que estaba arrepentido de no haber publicado la noticia antes, pero aseguró que el resultado del viaje fue óptimo.

No le hace falta. Al respecto de las críticas por la compra de un auto de alta gama para Irrigación, dijo: "Yo tengo un auto mejor que este, no me hace falta. Lo usamos por una cuestión protocolar"