Investigadores alemanes dicen que han hallado la evidencia más contundente que
vincula la contaminación del tráfico con las alergias infantiles.
El riesgo de desarrollar asma, fiebre elevada, eczema y otros males similares es
aproximadamente el 50 por ciento más elevado para los niños que viven a 50 metros de un camino
ajetreado que aquellos que viven a 1.000 metros de distancia, dijo el estudio difundido ayer.
Investigaciones previas vincularon la contaminación con las alergias pero hasta
la fecha, los estudios de campo por observación habían sido inconsistentes, dijo Joachim Heinrich,
epidemiólogo del centro Helmholtz de Investigación para el Ambiente y la Salud en Munich.
"Consistentemente hallamos fuertes asociaciones entre la distancia a la
carretera principal más cercana y los resultados de enfermedades alérgicas", aseveró Heinrich,
quien lideró el estudio en el American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine.
El estudio siguió a 3.000 niños saludables de Munich durante seis años, desde su
nacimiento, para determinar tasas de enfermedades relacionadas con alergias y exposición a la
contaminación por el tránsito.
Los investigadores marcaron cada dirección residencial y la distancia a caminos
ajetreados, luego desarrollaron un modelo para calcular la exposición a la contaminación al momento
de nacer y a la edad de dos, tres y seis años.
Se consideró como carretera ajetreada a aquellas utilizadas por 10.000 vehículos
al día.
Los investigadores monitorearon más de un lugar y siguieron un gran grupo de
niños durante un largo período, elementos que otros estudios no hicieron, contó Heinrich. l
(DPA)



