Chicos pasados de droga, perdidos en las calles. Constantes enfrentamientos entre bandas antagónicas por trasfondos de narcotráfico. Diferentes vehículos detenidos en rutas argentinas con cargamentos de marihuana o cocaína. Todo deriva en un flagelo que crece a diario y se volvió imposible de cortar.
El narcotráfico y las adicciones van de la mano. Si hay oferta, hay demanda y, de esta manera, queda a la vista cómo Argentina está inmersa en un complejo problema que necesita de un trabajo serio y mancomunado entre el Estado y los organismos de la sociedad civil para que así se pueda revertir esta triste realidad.
Un paso que puede tomarse como una "iniciativa" para terminar con esta problemática de las drogas, es que el Gobierno de Mauricio Macri publicó el lunes 12 en el Boletín Oficial un decreto que declara la Emergencia Nacional en Adicciones.
Este decreto, que lleva el número 1.249/2016, regirá durante dos años y tiene como objetivo atender al abordaje integral de la problemática con acciones que tengan como eje la prevención, el tratamiento y la inclusión social.
Algo para destacar de este decreto es que el artículo 3 instruye a la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar) para que "elabore, ponga en vigencia e implemente acciones destinadas a hacer frente a la emergencia". Mientras que en el artículo 4 insta a todos los organismos de la Administración Pública a colaborar con dicha Secretaría.
Ahora bien, a este decreto le antecede que en enero el Poder Ejecutivo declaró la emergencia en el área de la seguridad pública con el objetivo de "combatir el narcotráfico con el máximo rigor".
Está claro que la problemática de las adicciones y el narcotráfico van de la mano. Y el gobierno nacional de alguna manera intenta "erradicar" el flagelo de las drogas. Pero se necesita que actúen más y rápido. Resulta imperante que se tomen cartas en el asunto ya que esta problemática trunca a diario el porvenir de miles de adolescentes, jóvenes y adultos, como así también afecta al entorno de quienes consumen.
Es tiempo de ir más allá de la teoría, de los decretos, y actuar. Es necesario que el Estado y los organismos de la sociedad civil trabajen más y mejor ya que el avance del narcotráfico que se evidencia en las últimas décadas en la Argentina es tremendo. En nuestro país se incrementó el consumo de drogas y es algo que impacta en la salud de la ciudadanía y no debería ser así, sino todo lo contrario.
Trabajemos para que no haya más pibes pasados de droga vagando por los barrios, para que se acaben los enfrentamientos entre bandas antagónicas por trasfondos de narcotráfico y para que no ruede más un vehículo con transporte de marihuana y cocaína. Es tiempo de erradicar este mal que crece como hiedra y que cuenta con cientos de protagonistas y cómplices, como así también de víctimas.
Que se termine este flagelo y que dejen de mirar hacia otro lado quienes deben hacerse cargo. Que no se apague la vida de alguien más por culpa de las drogas. Que haya más organizaciones sociales e instituciones estatales comprometidas y con el objetivo fijo de acabar con un problema que se le escapó de las manos y afecta a los más chicos cada vez más.



