La gran cantidad de agua que cayó en el comienzo de 2017 superó cualquier estadística posible. Los expertos en la materia sostienen que las lluvias que hemos tenido alcanzaron el récord o están a punto de hacerlo. Algunos hablan de un fenómeno pocas veces visto, otros de la tala indiscriminada de árboles y de la mala utilización de los suelos para cultivos. En fin, cada uno tiene una respuesta para todo, aunque como siempre llegan tarde. Llegan cuando la gente ya tiene el agua al cuello. Y después de los desastres naturales, una imagen repetida. Los políticos echándose la culpa ante cualquier cámara y micrófono que ande dando vuelta. Ajá, ¿y qué solucionamos con eso? ¿Alguna idea? Nada por aquí, nada por allá.

La imagen de los chicos en La Emilia haciendo un asado prácticamente bajo el agua nos causó gracia a todos. Pero la risa me duró solo un instante. Después, reflexionando un poco (suelo hacerlo) me dije: la verdad que es triste. Hay gente que lo perdió todo con el avance de las aguas y no es joda. Para ellos será un empezar de nuevo y seguramente con pocas fuerzas para hacerlo. ¿Quién previó que esto podía suceder? Nadie. ¿Alguna idea coherente al respecto. Nada por aquí, nada por allá.

La salida más fácil buscada por nuestros gobernantes, y por los que se hacen llamar oposición, fue echar culpas. Que el gobierno anterior nunca hizo una obra que contenga el desborde de arroyos y ríos. Que el gobierno actual sabía que esto podía suceder. En las redes sociales se miden a ver quién la tenía más larga. Siempre detrás de un celular y nunca dando una respuesta cara a cara a los damnificados. Me saco el sombrero ante los que toman la posta y se solidarizan con los inundados, pero no con los que se sacan fotos para figurar, sino con los que lo hacen de manera anónima. Ahora, el primero en dar una mano debe ser el Estado. El que tiene la obligación de hacerlo. Debe ser una cuestión primordial ayudar a la gente que fue afectada en Jujuy, en Santa Fe, en Entre Ríos, en Buenos Aires, en cualquier lugar donde las lluvias hicieron estragos. Pero parece que no lo es. Sirve más ensuciar que buscar una solución. Sirve más figurar en Twitter que decir: "Esto no puede volver a pasar". Pero estoy seguro que en unos años volveremos a hablar de lo mismo. Y otra vez la historia será repetida. A ver, a los políticos, ¿alguna idea coherente? Nada por aquí, nada por allá.

 Embed      

Temas relacionados: