La semana pasada, Fede Bal contó en las redes que tiene cáncer de intestino. Tras su anuncio, el actor decidió alejarse de sus posteos diarios en las redes sociales y aislarse junto a su novia en su casa de Ingeniero Maschwitz.
Si bien Fede prefirió no volver a comunicar nada en sus redes, en medio de la cuarentena por el coronavirus y su refugio personal por el momento de salud que atraviesa, el actor decidió reaparecer.
A través de una storie de Instagram el hijo de Carmen Barbieri se mostró acompañado de uno de sus mejores amigos: su perro Kike.
"Está en cuarentena con la novia en Maschwitz. La casa era del "Flaco" Spinetta, tiene seis habitaciones y seis baños. Se la regalé a Fede antes de que se entere de que tenía cáncer, le hice una herencia en vida y la escrituré a su nombre: 'Quiero que heredes en vida, no que esperes a que me muera'", contaba hace unos días Carmen en una nota con la revista Caras.



