El Poder Ejecutivo Nacional oficializó una reforma en la reglamentación de la Ley de Tránsito (N° 24.449) destinada a modernizar el trámite de habilitación para la circulación de automotores en el territorio nacional. La medida se centra en la flexibilización de los requerimientos para las unidades producidas bajo los estándares de seguridad vehicular de Estados Unidos.
Javier Milei desreguló la traba administrativa para importar vehículos fabricados en Estados Unidos
La reforma a la Ley de Tránsito reconoce la certificación de la NHTSA. No se exigirán pruebas de seguridad extra, pero sí controles ambientales
El punto clave de la normativa radica en la validez que se le otorga a la "Blue Ribbon Letter", un documento expedido por la National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA). A partir de ahora, la presentación de esta constancia que certifica el cumplimiento de las normas federales de seguridad e incluye los datos del vehículo y su número de chasis (VIN) será suficiente para validar la seguridad del modelo en el país, sin la necesidad de tramitar exigencias técnicas complementarias a nivel local.
Control ambiental y garantías de origen
Aunque el procedimiento de validación técnica simplifica los pasos de aprobación, Argentina conservará el poder de fiscalización y mantendrá vigentes las exigencias relativas al impacto ambiental. De esta forma, las marcas e importadores continuarán obligados a tramitar las Licencias de Configuración de Modelo (LCM) y las Licencias de Configuración Ambiental (LCA), encargadas de evaluar las emisiones contaminantes y los niveles de ruido.
Sanciones y régimen de autopartes
Asimismo, el decreto introduce una cláusula de responsabilidad directa: si la NHTSA detecta fallas de fabricación, inicia investigaciones o dispone un llamado a revisión (recall) en Estados Unidos, las empresas deberán notificar inmediatamente a los organismos locales y replicar las mismas acciones correctivas en Argentina. El ocultamiento de información o la falsedad en las declaraciones juradas se considerará una falta grave y podrá derivar en la cancelación definitiva de la homologación, al margen de las acciones judiciales correspondientes.
Por último, la resolución ratifica la libre importación y venta de autopartes, repuestos y componentes para automotores y acoplados sin requerir autorizaciones previas, dejando la responsabilidad de la calidad y cumplimiento técnico íntegramente en manos de los fabricantes y comercializadores.
En pocas palabras
- Desregulación de importaciones: el gobierno facilitó la entrada de autos fabricados en Estados Unidos al aceptar la certificación de seguridad de la NHTSA.
- Requisitos simplificados: se elimina la necesidad de pruebas de seguridad adicionales, pero se mantienen los controles ambientales.
- Responsabilidad de las automotrices: las empresas deberán replicar en Argentina las acciones correctivas (recalls) que la NHTSA disponga en EE.UU.




