Ubicado en el número 33 de Thomas Street de Manhattan, Nueva York, este edificio tiene una historia curiosa. A continuación, te contamos todos los detalles sobre esta obra arquitectónica inspirada en el brutalismo que parece una fortaleza impenetrable en el medio de la Gran Manzana de Estados Unidos.
El edificio sin ventanas que es un enigma y está ubicado en una famosa ciudad de Estados Unidos
Este edificio tiene una fisonomía muy singular, es un ejemplo extremo de arquitectura brutalista y tiene una fachada de hormigón
El edificio sin ventanas de Nueva York
El Long Lines Building (LLB) es uno de los edificios más enigmáticos de Nueva York. Fue diseñado en 1974 por el arquitecto John Carl Warnecke y su función original era albergar infraestructura de telecomunicaciones para AT&T, ya que fue construido para soportar ataques nucleares y proteger datos sensibles, según National Geographic.
El rascacielos tiene 29 pisos, una altura de 170 metros y es un claro ejemplo de la arquitectura brutalista. Su diseño está pensado para resistir desastres naturales y ataques, con muros de hasta 60 centímetros de espesor. La ausencia de ventanas responde a la necesidad de seguridad y control de temperatura interno.
A lo largo de los años, este edificio ha sido objeto de múltiples especulaciones. En 1994, el New York Times afirmó que era la base de la Agencia de Seguridad Nacional y que “podría formar parte de una gigantesca Red Mundial de Inteligencia, que recibe un promedio de 175 millones de llamadas telefónicas al día”.
Sea como sea, el edificio que no tiene ni una sola ventana, cuenta con una serie de grandes respiraderos que permiten renovar el aire en el interior y un importante sistema de iluminación. De hecho, cuando fue el huracán Sandy en 2012, se cortó buena parte del suministro de luz de Nueva York, pero no afectó al edificio.
En una ciudad llena de rascacielos con fachadas de vidrio, la estructura gris de concreto destaca como una fortaleza en medio de Nueva York.





