Espectaculos Jueves, 18 de octubre de 2018

All inclusive: una comedia de tragedias cotidianas

Estreno. Este filme, dirigido por los hermanos Diego y Pablo Levy, es protagonizado por Alan Sabbagh y Julieta Zylberberg

Los hermanos Diego y Pablo Levy estrenan la ocurrente y divertida comedia All Inclusive, un filme en el que las trágicas situaciones de la vida cotidiana se concatenan hasta explotar tanto en su desgracia como en su humor.

Pablo (Alan Sabbagh) y Lucía (Julieta Zylberberg) son una pareja común y corriente, que, llegando a los 40, se cuestionan la necesidad o no de tener un hijo.

En medio de estos debates internos, Pablo decide sorprender a su novia con un viaje a Brasil "all Inclusive", aunque esto comienza a desbarrancar al día siguiente, cuando él se queda sin trabajo.

"Tiene relación en cómo vemos la vida. Esa idea de que cada decisión que uno toma puede llevarnos a algo mas complejo para luego hacernos aprender algo. Está claro que nos gusta meter al protagonista en problemas para ver cómo los resuelve", dijo Pablo Levy en una entrevista con la agencia Télam.

"Fue un trabajo de muchos años -comentó Diego- y la película fue cambiando en las distintas etapas de reescritura. Como en Masterplan (su filme anterior), donde una pequeña mentira se convierte en un problemón".

En esta película, los hermanos supieron aprovechar la buena química que Sabbagh y Zylberberg ya habían mostrado juntos en otras cintas como El rey del Once (Daniel Burman) y construyeron un relato sumamente gracioso y reflexivo, donde la complejidad de los personajes no es para nada ajena a la del público.

A ellos se le sumó la participación de Mike Amigorena en la versión de un ridículo argentino brasilinizado que se instaló en Troncoso y la de Marina Bellati y Mariana Chaud en los papeles de una pareja de lesbianas que se transforman en el centro de la historia.

-Empieza como una comedia familiar y se va espesando cada vez más. ¿Cómo pensaron ese devenir?

-Pablo Levy: Queríamos generar el efecto "bola de nieve", que a cada paso el problema se vuelva cada vez mas grande a tal punto de no saber cómo seguir. De hecho, nos pasó en algún momento de la escritura de no saber cómo continuar y creo que logramos aprender algo al final.

-No apuntan al chiste ni al ridículo, sino que convierten en graciosas escenas que en realidad son trágicas.

-Diego Levy.: No tenemos una fórmula, creo que no existe tampoco, pero encontramos sin buscarlo un tono de humor que también está en nuestras anteriores películas. Buscamos siempre que el espectador empatice con los personajes, queremos que los quieran.

-P.L.: Acá nada es tan grave, sólo que lo vemos desde el punto de vista del protagonista. Él si lo vive como trágico, sin embargo para el espectador termina siendo una acumulación de peripecias que resultan graciosas y tiernas.

-Hay escenas en las que pareciera que los actores improvisan. ¿Es así o asimilaron muy bien los diálogos escritos?

-P.L.: Logramos una buena combinación. Trabajamos mucho los diálogos en este guión. Cuando llegamos a la versión final de la película sumamos a Ignacio Sanchez Mestre que nos dio una muy buena mano con eso. Llegamos al rodaje con un guión muy sólido, pero siempre lo usamos como punto de partida. Armamos un grupo de actores que van muy bien juntos, se llevan bien entre ellos y manejan un código de actuación muy similar, lo que habilita sumar la improvisación como herramienta.

-D.L.: Sí, hay un salto importante con respecto a "Masterplan", allí estaba todo mas librado a la improvisación y a la interpretación de los actores en cada escena. En este caso fue todo más trabajado.

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