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Hipófisis: una glándula que puede generar grandes problemas

Los síntomas son tan variables que muchas veces se demora años en llegar al diagnóstico, por lo que la consulta a tiempo con especialistas en endocrinología resulta clave

Por UNO

Muchas de las patologías de la hipófisis corresponden a las llamadas “enfermedades raras”, pero no por eso menos importantes. Para comprender de qué se tratan y cómo deben ser abordadas, profesionales del Hospital Privado Universitario de Córdoba explican los principales puntos a tener en cuenta.

¿Qué es la hipófisis?

La doctora Constanza Ramacciotti, jefa del Servicio de Endocrinología en Hospital Privado Universitario de Córdoba, explica que esta pequeña glándula localizada en el cráneo, secreta varias hormonas que permiten un funcionamiento global y coordinado del resto de las glándulas con sus respectivas secreciones. Es decir, es la que genera las órdenes para que las restantes funcionen correctamente.

Los tumores que se generan en la hipófisis y que comprometen la región del cerebro donde se ubica representan el 15% de todos los tumores intracraneales, y la mayoría se trata de tumores benignos (adenomas hipofisarios). Pero, incluso en su condición de benignidad, estos tumores pueden crecer y generar consecuencias por síntomas compresivos (dolores de cabeza, trastornos del campo visual, daño en los nervios intracraneales, trastornos en la secreción hormonal hipofisaria normal, etcétera). También en algunos casos pueden liberar una o más hormonas en cantidades excesivas, que generarán diferentes síndromes según la/las hormonas que se encuentren comprometidas.

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La hipófisis es una pequeña glándula que puede generar grandes problemas. 

La hipófisis es una pequeña glándula que puede generar grandes problemas.

Raras, pero existen

La prevalencia de los tumores hipofisarios está estimada en 1 de cada 1000 habitantes. Sobre esto la doctora Lorena Bertolino, médica especialista en Endocrinología, comenta:

“Esta prevalencia se encuentra en crecimiento en paralelo al aumento de los hallazgos incidentales de estos tumores, que son denominados incidentalomas hipofisarios y a los que se llega por métodos de diagnóstico por imágenes cada vez más avanzados”.

Un ejemplo de esto es una resonancia magnética nuclear realizada por otros motivos, como puede ser ante un traumatismo de cráneo o dolores de cabeza.

Los pacientes con estos tumores tienen una mayor mortalidad que la población general, debido a los diferentes síndromes de hipersecreción hormonal y/o de la disminución de secreción hormonal total o parcial y de lo dificultoso que puede resultar su correcto reemplazo, necesario a veces de por vida.

Algunos síntomas de los tumores hipofisiarios

En caso de que el adenoma libere alguna hormona en exceso, una persona con un tumor de este tipo puede presentar síntomas característicos que lleven a realizar una consulta médica. Entre los más importantes cabe mencionar:

  • Trastornos del ciclo menstrual, infertilidad y galactorrea (secreción de leche por las mamas) en las mujeres, o disminución de la libido e infertilidad en los hombres en tumores secretores de prolactina llamados prolactinomas.
  • Dolores articulares, cefaleas, crecimiento de extremidades (manos, pies, frente), diabetes mellitus, hipertensión arterial en tumores que secretan hormona de crecimiento y generan la enfermedad acromegalia.
  • Obesidad a predominio abdominal, estrías rojo-vinosas principalmente en la piel del abdomen, joroba, osteoporosis, diabetes mellitus e hipertensión arterial en tumores que estimulan la liberación de glucocorticoides, llamada enfermedad de Cushing.

“Algunos adenomas no secretan ninguna hormona, pero pueden llegar a medir varios centímetros y ocasionar síntomas compresivos, como dolores de cabeza y trastornos visuales, entre los síntomas más importantes; son los llamados adenomas no funcionantes”, añade la doctora Bertolino.

El diagnóstico y la importancia de la consulta

Ante la gran variabilidad de diferentes signos y síntomas, la doctora Constanza Ramacciotti señala que los tumores hipofisiarios son subdiagnosticados. “Muchas veces el diagnóstico de estos síndromes se realiza tardíamente, en algunas ocasiones hasta 10 años tarde. Es por ello que remarcamos la importancia de poner en conocimiento y transmitir a la población general que estas lesiones con sus respectivos síndromes existen, y sobre todo recordar esta problemática en la comunidad médica para que la derivación al endocrinólogo sea realizada de manera oportuna”, señala.

El abordaje en Hospital Privado

La complejidad que implica el diagnóstico y tratamiento de estas patologías requiere un manejo endocrinológico apropiado para definir la mejor estrategia terapéutica individualizada a cada paciente. Este abordaje integral es llevado adelante por endocrinólogos, pero en el marco de un trabajo multidisciplinario. “En Hospital Privado Universitario de Córdoba contamos con todas las herramientas necesarias para realizar el diagnóstico bioquímico e imagenológico adecuado de estos tumores. El tratamiento de los mismos puede incluir medicación, neurocirugía, radioterapia, o una combinación de los mismos”, comenta la doctora Ramacciotti.

El diagnóstico endocrinológico se realiza a través de la evaluación clínica minuciosa y dirigida de los pacientes. “En nuestra institución esto es realizado por un equipo de endocrinólogos que se mantienen en formación académica continua en el área, algunos con formación en el exterior, con residentes en formación, es un equipo que investiga actualmente este tipo de patologías y pertenecen a comunidades científicas como el Departamento de Neuroendocrinología de la Sociedad de Endocrinología y Metabolismo de Córdoba”, destaca la doctora Lorena Bertolino.

En este centro médico cordobés, el diagnóstico bioquímico es realizado por bioquímicos especializados en endocrinología a través de las determinaciones hormonales correspondientes para evaluar la función hipofisaria completa. Esto se complementa con:

  • Estudios de diagnóstico por imágenes (generalmente resonancia magnética nuclear) realizadas por neuroradiólogos entrenados y formados en el exterior, como lo es el doctor Federico Roca, referente en Hospital Privado Universitario de Córdoba. Estos estudios permiten evaluar características, tamaño, invasividad y compromiso de estructuras adyacentes por parte de estos tumores.
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Doctor Federico Roca y estudios de diagnóstico por imágenes para patologías hipofisiarias.  

Doctor Federico Roca y estudios de diagnóstico por imágenes para patologías hipofisiarias.

  • La valoración neuro-oftalmológica a cargo de los oftalmólogos del Hospital (campo visual computarizado, fondo de ojos, evaluación de la agudeza visual) que determinan el posible compromiso visual de estos tumores.

En caso de requerir conducta quirúrgica, el servicio de Neurocirugía de la institución cordobesa cuenta con una amplia experiencia en cirugías hipofisarias microscópicas y endoscópicas a cargo del Dr. Juan Carlos De Battista. El profesional desde hace años aporta su conocimiento, también formado y entrenado en el exterior en esta área, con el objetivo de reducir la morbilidad que implican este tipo de cirugías y el tiempo de internación postquirúrgico.

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Doctor Juan Carlos De Battista en quirófano.  

Doctor Juan Carlos De Battista en quirófano.

“Como puede observarse, si bien el endocrinólogo es quien dirige la estrategia de evaluación, tratamiento y seguimiento de los pacientes con tumores hipofisarios, siempre se trabaja de manera conjunta con neurorradiólogos, neurocirujanos, oftalmólogos, patólogos y bioquímicos especialistas en endocrinología en forma integrada y articulada para optimizar resultados posibles y alcanzar el éxito terapéutico en cada caso”, indica la doctora Bertolino.

Los objetivos del manejo de los tumores hipofisarios son principalmente:

  • Alcanzar la normalización de la alteración hormonal en los tumores hipersecretantes.
  • Preservar la función de secreción hormonal hipofisaria o restaurarla con reemplazos pertinentes, en caso de estar comprometida.
  • Lograr el control de tamaño tumoral.
  • Recuperar o preservar las funciones neurooftalmológicas.

Por ello se insiste en que la sospecha clínica y el diagnóstico temprano mejoran los resultados a largo plazo.

El cuidado óptimo de estos pacientes debe realizarse en centros de alta complejidad, como lo es el Hospital Privado Universitario de Córdoba, con un equipo entrenado que opere de manera fluida e interrelacionada y vinculada en cada instancia diagnóstico-terapéutica.

Sobre Hospital Privado Universitario de Córdoba

Hospital Privado Universitario de Córdoba es una institución médica ubicada en el centro de Argentina que brinda medicina de excelencia a los pacientes, tanto de manera particular como a través de numerosos convenios con distintas obras sociales del país y prestigiosas aseguradoras internacionales. Se encuentra entre los principales centros de derivación a nivel nacional, abarcando todas las especialidades médicas. Las diferentes áreas de complejidad están a cargo de profesionales destacados con logros únicos en el interior del país.

Su sede central, ubicada en Av. Naciones Unidas 346 de Córdoba Capital, abarca 30.000 m2, está integrada por cinco plantas totalmente renovadas y equipadas con aparatología de avanzada, amplias habitaciones con la mayor comodidad, quirófanos y unidades de última generación.

Para solicitar atención a distancia en esta institución de salud de referencia, comunicarse vía WhatsApp al (0351) 155743914 o completar el formulario online.