A lo largo del año, se ponen en marcha una gran cantidad de acciones de concientización sobre diferentes aspectos de la salud. Y es durante el mes de noviembre que cobra mayor relevancia la lucha contra el cáncer de próstata.
En el calendario, esta fecha está asociada a una iniciativa que logró traspasar las fronteras de sus impulsores, y hoy es una marca mundial: “Movember”, un término que nació en Australia allá por el 2003 y que surgió de la contracción de dos palabras en inglés: Moustache (bigote) y November (noviembre).
El origen de la denominación “Movember” nos remonta a un hecho casi anecdótico: 30 jóvenes australianos decidieron dejarse crecer el bigote en solidaridad con un amigo que padecía cáncer de próstata. El gesto solidario empezó a propagarse por los medios locales y luego las propias celebridades australianas –músicos, actores y jugadores de rugby– empezaron a copiar la iniciativa.
Un año después, se creó la fundación Movember, que recauda fondos para la lucha contra esa enfermedad específica, y se instaló la primera regla básica: “afeitarse por completo el 1 de noviembre y dejarse crecer el bigote hasta el 30 del mes”.
Luego de ese primer “Movember”, países como Canadá, España, Estados Unidos e Inglaterra adoptaron la medida, y una década después fueron 21 naciones las que se unieron por el movimiento, y más de un millón de participantes activos.
La consigna es simple: dejarse crecer el bigote y aprovechar este cambio de look como un símbolo para hablar con otros hombres, en familia, en el trabajo, a nivel social, sobre la importancia de tomar conciencia sobre el cáncer de próstata y los tratamientos de prevención adecuados. Aquellos hombres a los que no les crece el bigote, se los invita a colocarse un bigote postizo, tomarse una fotografía y compartirla en las redes sociales. Igualmente, las mujeres pueden apoyar la causa simulando un bigote con su propio cabello o usando uno postizo. De esta manera, se socializa la iniciativa a todos los segmentos de público.
Hoy, "Movember" extiende su acción concientizadora durante todo el año y hacia otros aspectos de la salud masculina con un único objetivo: “evitar que los hombres mueran demasiado jóvenes”. Esta fundación, a través de programas de fundraising, destina sus fondos para financiar “programas revolucionarios para el cáncer de próstata, el cáncer de testículos, la salud mental y la prevención del suicidio”.
En Mendoza, Fundación Uroclínica se subió a este concepto y le dio vida a una campaña propia denominada “Noviembre Azul y con bigotes”, con la intención de instalar en la sociedad la idea de que con la detección precoz, a través de los controles anuales, se reducen los riesgos de padecer enfermedades de la próstata; es decir, que se las puede prevenir o detener, si se las detecta tempranamente. Así como en las mujeres se ha reforzado el mensaje de prevención contra el cáncer de útero y de mamás -a partir de los chequeos médicos-, lo mismo se debe realizar para los varones a partir de los 45 años, con la visita al urólogo.
Conscientes de la importancia de sumar voces en esta cruzada que invita a la toma de conciencia y al cambio de hábitos, el doctor Joaquín Silva –presidente de la Fundación Uroclínica– señaló: “sabemos que el esfuerzo aislado de una organización es insuficiente para alcanzar el impacto deseado; por lo cual, invitamos a todos los actores de la sociedad mendocina a comprometerse con esta causa y sumarse al mes de prevención del cáncer de próstata luciendo su lazo azul y dejándose crecer el bigote”.
Teniendo en cuenta las estadísticas sobre las patologías prostáticas se vuelve imprescindible incrementar las acciones preventivas y darle carácter de política de salud pública:
- El cáncer de próstata es el más frecuente en los hombres.
- En el 50% de los casos la enfermedad se detecta cuando está avanzada, elevando los riesgos de mortalidad.
- 1 de cada 10 hombres padece o puede padecer cáncer de próstata.
- El 30% de los hombres de más de 50 años, el 40% de los mayores de 60 y hasta el 50% de los que tienen más de 70 años padecen los efectos de la próstata agrandada.
- Es la tercera causa de muerte por cáncer en adultos mayores de 60 años -dato comparable al cáncer de mama en la mujer- y el segundo cáncer más diagnosticado, luego del de piel.
Múltiples recursos para la toma de conciencia
La promoción de la salud tiene como objetivo primario hacer que las personas tomen conciencia de la importancia de convertirse en individuos más saludables. Para lograrlo es clave transformar las condiciones de vida que puedan estar influyendo negativamente sobre la salud, estimular hábitos saludables y posibilitar el acceso a oportunidades de información, económicas, científicas y tecnológicas que favorezcan el control sobre la propia salud.
Las campañas genéricas de prevención y concientización apelan a múltiples recursos para lograr su cometido: presencia publicitaria en medios, spots emotivos (algunos con “golpes bajos”), acciones en vía pública, charlas y conferencias, piezas gráficas (o digitales) informativas y hasta con el humor se logra difundir el mensaje preventivo.
En la primera edición de la campaña Noviembre Azul y con Bigotes, Fundación Uroclínica convocó al actor y humorista mendocino Rodrigo Galdeano, para que a través de su personaje de profesor Ácaro, y con ideas simples pero de gran empatía, contribuyera a instalar en el imaginario social la importancia de la prevención y el cambio de hábitos en la salud de los varones.
¿Por qué apelar al humor en una campaña de salud masculina? “Si hemos señalado que reír ayuda a transformar pautas mentales, que genera cambios de actitudes y que mejora la motivación y el compromiso de la gente, entonces podemos afirmar que se trata de un recurso válido para invitar a la gente a cuidarse y a visitar a su médico en forma periódica a fin de prevenir enfermedades y mejorar la calidad de vida”, señaló el Dr. Joaquín Silva, quien agregó: “Con el humor vemos que nos podemos acercar más a las personas, especialmente a los varones; y que, por lo tanto, es más factible que recuerden la información que estamos difundiendo con la campaña Noviembre Azul & con Bigotes, y que se sientan movilizados a incorporar una conducta preventiva en relación a su salud”.
A través de las redes sociales (y con el impacto que tiene la viralización de las campañas), en esta nueva edición de la cruzada contra el cáncer de próstata, la intención es aprovechar estos 30 días para hablar de salud masculina, ampliar la difusión sobre las principales enfermedades de la próstata y así motivar a los varones para que hagan su consulta con el urólogo. “Queremos teñir de azul a Mendoza para decirle a todos que juntos luchamos contra el cáncer de próstata”, finalizó Silva.



